• Dreambeach cierra su edición más multitudinaria con 175.000 asistentes

    Dreambeach cierra su edición más multitudinaria con 175.000 asistentes
    Texto: Fran Baeza Fotos: Dreambeach Villaricos

    El quinto aniversario de Dreambeach, que se celebró entre el 10 y 14 de agosto en Villaricos, ha logrado ser la edición más exitosa del festival andaluz. Te lo contamos a continuación través de nuestra crónica.

    Llegaba el fin de semana de la celebración del quinto año de vida de unos festivales, que edición tras edición, ha ido creciendo a pasos agigantados hasta convertirse en uno de los principales de nuestro país. Dreambeach Villaricos tenía bajo la manga un tremendo cartel formado por grandes iconos de diversos géneros, que van desde el hip hop de MHD, hasta los sonidos mas agresivos del harstyle como Gunz For Hire. Pasando por una gran diversidad de géneros como techno, trance, drum and bass o dubstep. Y numerosas actuaciones en exclusiva como las de Project One, Pendulum, Noisia, o Surgeon & Lady Starlight. Junto con las fiestas nacionales Elrow y La Resistencia.

    Sábado

    Para esta edición tan especial, la jornada del sábado no podía empezar de mejor manera que con uno de los DJs más característicos y emblemáticos de la electrónica mundial: Carl Cox. Desde primera hora de la tarde, el británico fue el encargado de desplegar la alfombra roja por la que pasarían un gran elenco de artistas de primera línea. El artista deslumbró en una sesión que vino de perlas para ir entrando en materia. En la que al ritmo de tech house, y sus característicos e inconfundibles “Oh yes! Oh yes!”  iba arrancando nuestros bailes.

    Carl Cox Dreambeach Villaricos 2017

    Tras la actuación del británico procedimos a dar una vuelta al recinto y ver lo que la organización tenía preparado para su quinto aniversario. Destacando por encima de todo un Mainstage impresionante, que recordaba bastante al de UMF.

    Una de las mayores preocupaciones en este festival es el sonido, debido al solapamiento entre escenarios. Pero en esta edición pudimos comprobar que esto no fue problema. Ya que la organización supo como afrontarlo cambiando la distribución de estos.

    Tras canjear tokens sin cola alguna, y tomarnos algún que otro refrigerio, volvimos al Dream Tent. Esta vez con Anna como protagonista. Un set donde el techno melódico fue el principal protagonista, pero que conforme pasaban los minutos iba evolucionando progresivamente hacia sonidos más tech-houseros. En el que dejó caer algunas de sus propias producciones, como su conocido “Odd Concept”.

    Los relojes marcaban las 23:00, turno de uno de los b2b que el festival nos tenía preparado en exclusiva. Concretamente el protagonizado por Julian Jeweill y Popof, en el que el tech-house, adornado con toques de minimal y de numerosos efectos, fue por bandera. Recordando los inicios musicales de ambos artistas con temas como “Bird” o “And We”.

    Mientras tanto, en el Open Air, tenía lugar el directo de Modestep. Una de las actuaciones que el festival debía a su público debido a su cancelación en 2015. Directo que todo amante de la música bass no podía perderse. En el que a base de batería, guitarra, varios sintetizadores, y la voz de Josh Friend, deslumbraron con un gran repertorio musical con el que volvieron locos a cada uno de los allí presentes.

    Era hora de asentarnos durante unas cuantas horas en el Bull Tent, esta vez situado al final del recinto. Escenario más pequeño, pero posiblemente el que mejor sonido tenía.  En nuestra primera parada en este escenario, encontramos a Dosem como capitán de una pista de baile que se fue llenando poco a poco a base de un recital de techno muy adecuado para la hora en la que abarcaba su actuación. En el que fue evolucionando hacia sonidos más duros para ir preparando el cuerpo para las actuaciones que venían a continuación.

    Llegaba el momento de dos de las actuaciones más esperadas por parte del publico más pureta.  La primera de ellas venía de la mano de Ø [Phase]. En la que deslumbró a través de un directo repleto de techno hipnótico y electrificante, con el que dejó el listón por las nubes. Que no sirvió de impedimento para los artistas siguientes…

    Surgeon y Lady Starlight se mostraban en el escenario rodeados por números sintetizadores analógicos y cajas de ritmos con los que deleitaron un directo espléndido, que fue evolucionando desde sonidos más puramente modulares, hacía más industriales. Haciendo que el nivel de contundencia no bajará ni un escalón respecto al artista anterior.

    Después de una dosis de techno en mayúsculas poníamos rumbo para ver lo que Eats Everything tramaba entre manos. En lo que pudimos escuchar de su sesión, el británico no pasó por su mejor noche. Quiso sacar su lado más technero, pero se hizo bastante lineal y con algún que otro fallo en las mezclas.

    Eats Everything Dreambeach 2017

    Tras este agridulce sabor de boca regresamos a la que fue prácticamente nuestra casa en esta jornada, la Bull Tent. Horacio Cruz se mostraba metiendo toda la carne en el asador. El nivel de energía se encontraba por las nubes, y así que aprovechó el artista. Degustando con un set en el que ofreció la mejor versión de si mismo a través de un sonido arrollador, con el que dio paso al artista que tendría el honor de poner el broche de oro a este escenario en la jornada del sábado. Spartaque llegaba con toda la artillería, golpeando los tímpanos de todos los allí presentes a base de bombo firme, pura contundencia y una progresión perfecta entre canciones.

    Pero nuestro cierre de sábado no quería ser otro que con Project One. Uno de los dúos más representativos del Hardstyle, que iban a realizar su tercera actuación desde su vuelta en Qlimax el pasado año. Pero al llegar al MainStage dábamos con la terrible decepción de que el propio Headhunterz anunciaba que por problemas de logística, no iban a poder realizar el show bajo este alias. Sin embargo, ambos artistas, realizaron un b2b en el que se mostraron muy energéticos desde el primer momento y dieron lo mejor de si. Dejando sonar grandes producciones propias como “Tonight”, “From Whitin” o “ Back to Basics”, y algún que otro tema de Project One, como “The Art of Creation”, para compensar este mal sabor de boca.

    Domingo

    Nuestra jornada de Domingo comenzaba con Luciano a los mandos de una Dream Tent que ya iba cogiendo color. El chileno no destacó para nada en su set. Muy parecido a los que nos ha tenido acostumbrado a lo largo de este año. Dos horas de loops y más loops, que a pesar de  todo sirvieron para arrancar nuestros bailes.

    Llegaba la hora del verdadero peso pesado del cartel. La actuación que ha hecho que Dreambeach destacara por encima de muchos otros festivales. Llegaba la hora del regreso en exclusiva -en festivales españoles- de una de las bandas que más han marcado en la música electrónica: Pendulum.

    Con un MainStage a pleno rendimiento y un sonido brutal, la banda capitaneada por Rob Swire tenía una hora por delante para cumplir con las delicias de todos los fans del grupo. Y así lo hicieron. Una actuación en la que no faltaron temas clásicos de la banda como “Tarantula” o “Blood Sugar”, con los que recordaron la época en la que los australianos estaban más puramente dedicados al drum and bass. Y otros tantos como “The Island” o “Witchcraft” en los que reflejaron la madurez musical de la banda alcanzada a día de hoy.

    Pendulum

    Con una fatiga más que merecida, tocaba ponerse en manos de una leyenda viva como es Marco Carola.  Topándonos con una pista de baile en la que no cabía ni un alfiler. En lo que pudimos escuchar de su sesión, dejó de lado -en cierta parte- la monotonicidad por la que nos tiene acostumbrados en sus sesiones, alternando perfectamente entre house y tech house, pero en la que abusó de efectos que por momentos eran prescindibles. Llegando el momento cumbre de su set con su clásico “Day and Night”.

    Rumbo al Bull Tent con todas nuestras pilas recargadas, para desgastarlas con la actuación del duo formado por Ran-d y Adaro: Gunz For Hire. Una de las actuaciones que todo buen amante del hardstyle no podía perderse, y que iba a marcar esta edición del festival. Ya que era su único show en festivales españoles bajo su nueva gira mundial Armed and Dangerous. Actuación corta pero intensa. En la que, tras una video de introducción, no faltaron joyas del duo como “Swagger” o “Kings of the Underground”,  y otras nuevas canciones como “No Mercy” o “Plata o Plomo”

    Entre multitud  de aplausos despedíamos a los artistas anteriores para dar la bienvenida a uno de los mayores estandartes del raw a nivel mundial, Radical Redemption. Una auténtica carnicería desde el primer a ultimó tema de su energético set. Repleto de raw puro y duro con el que desató por completo la locura del público que bailaron cada uno de los temas que salían por el altavoz como si no hubiera un mañana. Pasándonos como una máquina de demolición a través de temas como BRUTAL 6.0 o su reciente remezcla a “Chaos”, y evolucionando hacia un sonido mas hardcore, vino a la perfección para dar paso a Angerfist. Y es que no podía se otro artista para poner el broche de oro a este escenario. Con una hora por delante, aprovechó cada segundo de su actuación para dejarnos sin aliento a todos los allí presentes.

    Tras unas cuantas horas de auténtico desprendimiento de adrenalina nos encontrábamos con Vini Vici poniendo del revés el MainStage. Artistas que han crecido a pasos agigantados, a través de grandes producciones, y colaboraciones con artistas de la talla de Armin Van Buuren. Hora y cuarto repleta de un excelente repertorio musical,  con el que supo como crear la locura entre el público a través de numerosos mashups en los que mezclaban producciones de los israelitas, con grandes clásicos como “Children" o “Voodoo People”.

    Después de números saltos y bailoteos con los artistas anteriores tocaba poner fin a esta jornada en la Dream Tent. Esta vez con el residente del festival como protagonista. Se notaba que Gonçalo jugaba en casa. Él mejor que nadie sabía lo que el público de este escenario pedía, y esto se vio reflejado en su set. El portugués tuvo metido al público en su bolsillo desde el primer minuto de su sesión, en la que el techno fue el principal protagonista. Comenzando con ciertos altibajos pero que supo enmendar a la mitad de su set.

    Para despedirnos de esta jornada del festival era la hora de dar bienvenida al capo de Drumcode: Adam Beyer. Con escuchar los primeros minutos de la sesión, ya podíamos predecir lo que se avecinaba: sesión repleta de su techno elegante, marca de la casa. No nos equivocamos. El sueco se abrió paso a través de en una sesión hasta los topes de sonido marca Drumcode, con la que dio una clase magistral dominando la pista de baile canción tras canción.

    Después de dos días repletos de música, poníamos fin por nuestra parte a este quinto aniversario de Dreambeach Villaricos. Que cerró su edición más multitudinaria con 175.000 asistentes en sus cinco jornadas, desde el jueves 10 hasta el lunes 14 de agosto. Siendo las de mayor afluencia sábado y domingo, con 45.000 y 53.000 asistentes respectivamente y en el que que se ha contado con un espectacular despliegue de iluminación y sonido, nunca antes visto en este festival.

    ¡Nos vemos en 2018 Dreambeach Villaricos!