• Mutek 2018 empezó a rodar con fuerza de la mano de Sonic Robots

    Mutek 2018 empezó a rodar con fuerza de la mano de Sonic Robots
    Texto y vídeo: Paco Cavaller; Fotografía: Alba Rupérez

    Crónica del paso de Moritz Simon Geist por DIGI_LAB de la mano de MUTEK

    Lo habíamos avisado. El Mutek Barcelona se extendía en el calendario más que nunca y lo hacía colocando el primer evento de la serie DIGI_LAB en pleno mes de noviembre. DIGI_LAB pretende traer a Barcelona, a lo largo de los meses previos al fin de semana del festival, a distintos artistas que buscan ir un paso más allá en la producción de música electrónica.

    Para la ocasión, el invitado fue el alemán Moritz Simon Geist, conocido en la escena por su anterior proyecto, el MR-808, cuyo principal hándicap era su difícil transporte. El proyecto Tripods One, firmado como Sonic Robots, pone solución a ese problema, permitiendo exportar la performance y hacer visible en todo el mundo el nuevo campo que se experimenta.

    El Mazda Space se llenó. El periodista y booker del festival, Pau Cristòful, presentó el evento y, tras dar paso a un silencio sepulcral, apareció Moritz. La atención visual quedaba limitada a la estructura robótica que se situaba justo al lado izquierdo del artista. Tras ellos, una pantalla que, por el momento, no emitía ningún mensaje. Comenzó la percusión. Sonidos muy cercanos al techno, como ya habíamos anticipado en la previa, se apoderaron del concesionario durante 45 minutos. Por momentos, se aceleraba el proceso. Por momentos, aparecían armonías que recordaban a la electrónica más pura. Incluso, por momentos, las bases y frecuencias más graves recordaban a los géneros micro.

    El ritmo era el centro de atención, pues lo marcaban los sonidos agudos, todos ellos provocados por la percusión de cada uno de los diminutos robots que componían aquella estructura de aproximadamente metro y medio de alto. La pantalla empezó a trabajar minutos después. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que no todo eran robots, sino que también había pequeñas cámaras que transmitían imagen en directo. Una imagen que, lógicamente, pasaba también una serie de filtros antes de ser proyectada para ayudar a la ambientación. Mirar a la pantalla era como colocar el ojo a escasos milímetros del objeto que provocaba aquel sonido. Todo un viaje.

    El propio Moritz Simon Geist, en un breve cuestionario posterior, lo explicó: “Todo el ritmo proviene de los robots. Yo controlo el ordenador y el ordenador controla a los robots. Todo esto empezó en 2010 con la gran instalación MR-808. Me enamoré de los sistemas robóticos y del sonido real de los objetos. Cuando tenía 15 años, empecé a producir mi propia música, pero yo quería algo en movimiento, algo que yo pudiera ver y tocar con mis propias manos. Algo que, además, hiciera música. Y eso es lo que intenté crear, desde entonces… y hasta ahora.”

    Sonic Robots ha sido la primera apuesta del Mutek para un 2018 que aún ni ha empezado. Durante la hora posterior, en la que el deejay alemán Ben Flock nos ambientó el espacio con un set animado y alegre en el que el digital y el vinilo fueron alternándose el turno, tuvimos tiempo para preguntar por futuras actuaciones, proyectos y sorpresas. Y sí, Graham Dunning estará en marzo en el grueso del festival. Y no estará solo. Pero cada cosa a su tiempo…