• Desenfreno y estridencia; crónica de un viaje a las tinieblas con Gazelle Twin

    Desenfreno y estridencia; crónica de un viaje a las tinieblas con Gazelle Twin
    Foto por Alba Rupérez

    La protesta de “Pastoral” contra la Inglaterra post-Brexit se transformó en un choque implacable de sonidos llevados al límite

    Esta vez, no hubo ambient. Ni muchísimo menos. Tras varias citas en las que la escucha reposada había sido total protagonista del Ciclo DNIT, en febrero tocaba ajetreo. La serie de conciertos comisariada por Delicalisten viraba esta vez hacia la electrónica más desenfadada y macarra para acercarnos el mensaje de protesta de Gazelle Twin. Bajo ese alias se encuentra Elisabeth Bernholz, una compositora, productora y performer británica a la que lo que está sucediendo ahora mismo en su Inglaterra natal le gusta, más bien, nada.

    En 2014, su álbum “Unflesh” estuvo en boca de todos. Desde entonces, Gazelle Twin actuó alrededor del mundo y trabajó en un nuevo proyecto. Esto es “Pastoral”, un viaje sonoro de altas revoluciones en el que la Inglaterra post-Brexit recibe a diestro y siniestro de mano de un “Bufón de la Corte del Siglo XXI”. Así es cómo Gazelle Twin bautiza al personaje protagonista de su nueva obra.

    Así se presentó la artista británica en el vestíbulo del CaixaForum. Vestida de bufón, moviéndose sigilosamente sobre el escenario y atisbando el horizonte en busca de respuestas a tantas y tantas preguntas. Su voz, exageradamente profunda, era manipulada, distorsionada y desafinada en vivo, inmiscuyéndose entre los oyentes. Igual sucedía con el sonido de la flauta, un sonido poco común en la escena electrónica. Las bases de Natalie Sharp, imprevisibles e incontestables por igual, liberaban al viento contra una audiencia que no sabía si bailar o esconderse angustiada. Sin darnos cuenta, aquella locura ya estaba sucediendo.

    Esa ecuación de noise y drone fusionado con el folk tradicional británico que argumenta “Pastoral” se convirtió en un trayecto unidireccional poderosísimo. Las desafinaciones de las bases, la voz y la flauta captaban la atención del público para luego ser abruptamente interrumpidas en repetidas ocasiones por golpes de bajo incontestables. La constante búsqueda de horizontes de Gazelle Twin sobre el escenario del CaixaForum chocó con algo que la intérprete ya tenía en sus manos desde el principio: un mensaje alto y claro. La locura colectiva con “Hobby Horse” fue sólo el colofón a una gran noche de revolución conceptual y sonora en Barcelona.