El gran legado que deja Andrew Weatherall|Artículos
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    El gran legado que deja Andrew Weatherall

    Como Disc-jockey fue siempre divertido, camaleónico, arriesgado y muy hábil tras los tornamesas

    La repentina e inesperada muerte este pasado lunes 17 de febrero del respetado y querido DJ y productor Andrew James Weatherall con 56 años de edad, ha dejado conmocionado al mundo de la música electrónica. 

    Andrew Weatherall fue una de las figuras claves de la escena acid house de la ciudad de Londres a finales de los años 80 y principios de los 90, con residencias en las fiestas Shoom de Danny Rampling. En esa etapa también destacó su colaboración con el colectivo Boy's Own, donde trabajó como DJ, productor y periodista.

    En 1991 se le encomendó la tarea de la producción del álbum Screamadelica de la famosa banda escocesa Primal Scream. Además, mantuvo colaboraciones con cerca de una veintena de grupos y formaciones, entre ellos Bocca Juniors, That Petrol Emotion, Aramchek o las influyentes bandas de The Sabres Of Paradise o Two Lone Swordsmen, llegando a publicar en estas dos últimas hasta siete álbumes en la eminente etiqueta Warp. Su gran capacidad y facilidad para remezclar canciones llamó la atención de grandes grupos y artistas como Björk, Siouxsie Sioux, Saint Etienne, Mogwai, Happy Mondays, The Orb, New Order, Manic Street Preachers o My Bloody Valentine, entre otros solicitaron sus servicios como remixer. Sin duda como músico y productor deja un gran legado tras su muerte. 

    Bajo su nombre de pila fue un productor muy prolífico, concentrando su mayor actividad en las dos décadas del nuevo milenio, llegando a publicar hasta cuatro elepés en solitario y otros dos más en colaboración con Keith Tenniswood y Michael Smith, respectivamente.  

    Andrew también se escondía bajo varios seudónimos como Meek, The Chairman u Our Kid, entregando material en forma de singles y remezclas en varios sellos ingleses esparcidos por la década de los 90. 

    En su faceta como Disc-jockey protagonizó multitud de podcast, compilaciones y mixes para prestigiosas marcas como Dekmantel, fabric o Soma, entre otras. En cabina siempre fue divertido, camaleónico, arriesgado y muy hábil tras los tornamesas. Y para recordar las grandes cualidades del sabio británico –y que sirva para rendir homenaje también– os dejamos con tres sesiones memorables de Andrew. 



    ¡Hasta siempre, genio!