• Aquasella 2019: la crónica

    Aquasella 2019: la crónica

    El pasado mes de agosto visitamos uno de los festivales que más fuertemente se ha asentado en el círculo nacional. A continuación te contamos lo vivido.

    Desde el 15 al 18 de agosto, se dieron cita en Arriondas grandes iconos de la música electrónica internacional, para inundar el “prau” de techno y house en mayúsculas. Convirtiendo este acogedor pueblo en un lugar de peregrinaje muy a tener en cuenta por miles de almas festivaleras.

    Y si a esto le sumamos la belleza propia de Asturias; el buen clima; o en la constante evolución en la que se ha visto la organización del festival, hasta el punto de lograr el cartel con mayor calidad de toda su historia, hacen que sean motivos más que suficientes para decantarse en formar parte de la vigésimo tercera edición de Aquasella.

    Viernes

    Nuestros primeros bailes del festival estuvieron protagonizados por uno de los estandartes de la escena electrónica mundial, corriendo a cargo de un recital irreprochable para las horas en las que abarcó su sesión. Surgeon, desde primera hora de la noche, consiguió elaborar un DJ set en el que reinó el techno sin precedentes, con el que abarcó una amplia gama de sonidos puros y propios de este artista, pero algo más relajados de lo que tiene acostumbrado. Sirviendo como el aperitivo idóneo para el empache de contundencia sonora que iba a acaecer en la jornadas venideras.

    Pero antes, era necesario tomar un pequeño respiro para dar una vuelta de reconocimiento por recinto, cenar algo en los puestos de comida y recargarnos de tokens.

    Vuelta a los escenarios. Esta vez haciendo la primera incursión en el Open Air. Encontrado un gigantesco escenario, apuesto por varias pantallas leds y numerosos focos, que se anteponía a una carpa de grandes dimensiones, dispuesta a cubrir una pista de baile que iba tomando color a un ritmo prudente.

    A los mandos de este, se encontraba la mitad de Âme, Kristian Beyer, encabezando una sesión en la que destacó su sutil y sofisticado hilo musical. Rellena de una belleza estética, maquillada por toques emotivos y profundos, que venía representada por algunos temas provenientes del cotizado sello del que es cofundador: Innervisions, como el “Sketch 1” de Eagles & Butterflies o “They Will” de Rampa , ambos imprescindibles en la mayor parte de sus sesiones.

    Por otra parte, Dj Rush se mostraba El Bosque poniendo su distintivo sonoro, con base en America, marcado por un recital de techno del más intenso. Dando a todos los fieles del hard techno una pequeña dosis con la que empezar a saciarse, y comenzar así a allanar el terreno para otro de los grandes pesos pesados que iban a desfilar por la alfombra roja de este escenario.

    Ben Sims pasaba a hacerse dueño de la pista de baile, a base de de una masterclass de técnica, instruida por un techno raudo y de sonidos mecánicos. Matizada por unos cambios rápidos entre temas y un gran dinamismo a la hora de mover los knobs, donde mostraba su facilidad de tener 3 pistas subidas y hacerlas sonar como una única pieza. Seleccionando temas de épocas más remotas como el “Belgian Resistance” de UR, para mezclarlos con otros más recientes como el “Creep” de Cadens, con el que concluía su sesión. Dando por sentado que por más que lo vemos, siempre seguirá siendo una apuesta segura.

    Tocaba hacer una pequeña escapada al Open Air para ver lo que KiNK tramaba entre manos. El artista búlgaro se encontraba haciéndose notar con una actuación bastante asidua en él, plenamente marcada por la improvisación. Mediante la que se recreo con todo su buen hacer en cabina, para cocinar a fuego lento un house bastante apetecible, y demostrar la facilidad que tiene para marchar un festín de delicias sonoras a través de una caja de ritmos, un mixer y numerosos pads.

    Tras este sosiego de aires desenfadados, originarios de armonías relajadas, procedíamos a montar nuestro refugio para lo que quedaba de jornada en El Bosque. Poniéndonos cómodos para presenciar la sesión de una de las aristas más reclamadas dentro del panorama internacional en los últimos años.

    Años, a lo largo de los cuales Rebekah ha conseguido lograr un aumento de su frenetismo sonoro, hasta el punto de llegar a crear su propio sello, Elements, y bautizar cada sesión como un auténtico desprendimiento de adrenalina. Pero esta noche no podemos decir que terminara de convencer del todo. 

    Su actuación consistió básicamente en un machaque de sonidos industriales subidos de revoluciones, que se recibían como una auténtica avalancha llena de ferocidad, pero que no se le terminó de encontrar un significado determinado. Dejando de lado la elocuencia musical que la británica tiene acostumbrado en sus directos. 

    Sin perder ojo de la pista de baile, Perc preparaba su material de guerra para dar su propia visión personal de esta y poder arreglar este agridulce sabor de boca. Optando por una renovada vuelta de tuerca a su reiterado directo, marcado por un chorreo de sonidos demenciales procedentes del mismísimo infierno. Llegando a alcanzar el climax de su actuación con un edit en directo de su reciente y laureado “Look What Your Love Has Done To Me” que hizo a mas de uno perder la cabeza. Terminando así de dar el relevo a otro de los grandes debutantes de Aquasella, y uno de los más esperados de todo el festival.

    Con el nombre de I Hate Models hacemos referencia a un enigmático joven francés, que, respaldado por sellos tan punteros como Perc Trax o Monnom Black, ha propulsado su carrera musical en los últimos años de una manera descomunal. Siendo una apuesta infalible por multitud de fiestas, clubs y festivales de cada rincón del mundo.

    El artista se mostraba radiando con una inmersa energía en cabina, contagiando sus frenéticos bailes a través de una selección musical en la que substrajo todos los sonidos más caóticos de géneros tan duros como el techno o el EBM. Soltándose por completo la melena y vislumbrando con temas en los que refleja su evolución sonora alcanzada hasta el momento, como su remezcla al anterior “Look What Your Love Has Done To Me”, o otros completamente estremecedores como pueden ser “Descent Inner" de Jacidorex. Dejando este escenario en el momento perfecto de dar el último toque de gracia a manos de uno de los artistas más queridos y por ello imprescindibles de Aquasella. 

    Como bien llevan marcando los cánones de este festival, el honor de colocar la guinda del pastel en esta primera jornada iba a correr a cargo de Pepo. El madrileño llegó dispuesto a satisfacer el gusto de la mayoría de los asistentes, abriéndose paso por un discurso a vinilos de techno de altos BPMs y del más longevo, en el que reinó la monotonía por momentos. Sin ser esto un impedimento para contentar a todos sus seguidores más fieles, y reducir bajo mínimos toda nuestra energía para así retirarnos a nuestros aposentos y recuperar fuerzas para el siguiente asalto con el festival.

    Sábado

    Desde primera hora de la noche, y con las pilas bien recargadas, teníamos una cita más que imperdible con Gerd Janson en El Bosque. Este todoterreno a los platos tiene una facilidad asombrosa para adaptarse a cada situación que se le plante, consiguiendo resplandecer con un selecto e impredecible sonido, en el que reinó house puramente vanguardista, acompañado de dub techno y sonidos ácidos. Terminando de dar de lleno con la formula correcta para obtener un recital dispuesto a abrir el apetito en esta última jornada de Aquasella.

    Por otro lado, Juan Rico se encontraba mostrando su alias más joven e íntimo, Architectural, con el que se adentró a explorar todo un pasaje turbio y bastante lúgubre, envuelto por sonidos granulares y atmosféricos, avanzando por ritmos cada vez más movidos y llenos de vida, que vinieron como anillo al dedo para dar paso a uno de los integrantes de  de la santísima trinidad de Detroit.

    Derrick May entraba a tomar el papel de director de orquesta, representando una audición enaltecida por el techno que surgió en los 80 y que a día de hoy sigue siendo todo un referente musical. En la que hubo especial cabida para compases formados por ritmos rellenos de percusiones, guiandonos por todo un viaje sonoro por el techno más genuino y sofisticado, con el que fue subiendo la temperatura de este escenario hasta darle el testigo al rojo vivo a Rødhåd. El artificie del prestigioso sello Dystopian, consiguió hacernos caer rendidos a sus pies mediante un sermón musical basado en techno hipnótico, fuertemente nutrido de material de su propio sello, envuelto de un sonido melancólico a la vez que poderoso.

    Antes de asentarnos por lo que quedaba de noche en el Open Air, tocaba hacer un paréntesis más que necesario, para emigrar por última vez al anterior escenario y poner nuestro cuerpo a disposición de la otra parte fundadora del sello Innervisions.

    Dixon se ha convertido en uno de los artistas más cotizados en la actualidad. Galardonado por una singularidad bastante especial en cuanto a elaborar sesiones, en las que denota una clara exquisitez a la hora de seleccionar cada pieza musical. Basándose en esto como pilar fundamental, realizó una sesión con una selección musical bastante medida para esta ocasión, reinando una ola de piezas vanguardistas, tribales y minimalísticas,  surcadas por sonidos más atrevidos al inicio de su actuación hasta llegar a sacar su lado más cadencioso.

    Vuelta al escenario más voluptuoso de Aquasella. Esta vez con Dr.Rubinstein preparando una actuación, que para un servidor, fue la mejor sesión del festival. La artista alemana comenzó a abrirse paso con una facilidad asombrosa entre mezclas bastantes arriesgadas, en las que intercalaba breaks, acid, techno y una elección de temas monstruosa, con el fin de recitar un discurso de matricula de honor. Terminando de destacar musicalmente como si fuese una característica innata en ella, y así poner al público en bandeja a uno de los artistas más queridos del festival.

    Jugaba en casa, y eso se notaba. Muestra de ello la increíble ovación que recibió Oscar Mulero nada más hacer acto de presencia en el escenario. Sirviéndole para armarse de valor y subirse a los mandos de su maquina de guerra, desplegando así toda su artillería más pesada. Propulsada por unas transiciones delicadas entre canción y canción, que venían cargadas de techno opaco y oscuro, marcado por potentes bombos que repartieron justicia del actual talento patrio.

    Paula Temple se ha convertido en los últimos años en una de las grandes sensaciones del techno actual. Siempre en constante evolución sonora, hasta el punto de llegar a alcanzar una madurez musical fácil de envidiar por muchos artistas. Siendo esta una de las principales causas que le han llevado a debutar en Aquasella, presentando su álbum de estudio: “Edge of Everything”.

    Su primera vez en el festival asturiano la podemos calificar como majestuosa. Glorificada por un techno punzante que se quedaba marcado en la cabeza, exaltado por el dinamismo que aportaba su launchpad a la hora de editar las canciones en directo. Mediante el que demostró una soltura excepcional, con la que no paró de subir paulatinamente los BPMs y elevar el nivel resonante entre desgarradores y sobrecogedores sonidos, perfectos para poner punto final a su actuación, ante un público que la recibió con los brazos abiertos.

    Con el sol deslumbrando con sus primeros rayos, Surgeon volvía a hacer acto de presencia, pero esta vez escudado por su fiel compañera de batallas Lady Starlight. Juntos y respaldados por numerosos secuenciadores, cajas de ritmos y sintetizadores, representaron un directo "modular" para enmarcar. Caracterizado por un recital de techno analógico de sonidos improvisados, marcados por notables percusiones y secundado por cortantes de hit-hat que se iban abriendo paso por compases cada vez más energéticos y electrificantes.

    Entre directos andaba la cosa, pero ahora protagonizado por uno de los duos más de moda. FJAAK aterrizaron en Aquasella para ejercer todo un despliegue de potencia bruta, mediante un directo muy elaborado, a golpe del lado más clásico y underground del techno, y sin dejar escapar temas tan infalibles en sus actuaciones como puede ser "The Tube" o su remix a "Onslaught".

    Ya en la recta final del festival era el momento de dar la bienvenida a una de las artistas mas queridas y reclamadas de todo el panorama electrónico.

    Artista que últimamente se ha visto envueltas en polémicas del tipo de si su sesión ha sido demasiado atrevida para cierto festival, o bien si se han presenciado ciertos descuadres a la hora de mezclar los temas. Pero si una cosa dejó clara, es que en la actuación que protagonizó Nina Kraviz aquella mañana de domingo, no teníamos excusa alguna para poder echarle en cara ningún reproche de este tipo.

    Puede que la selección musical que la artista rusa escogiera para esta ocasión te gustara mas o menos. Pero bien es cierto que cuidó hasta el más mínimo detalle para ofrecer el cierre adecuado, alejado de la mera contundencia sin sentido alguno. En el que manejó multitud de géneros como el techno, acid, house, goa o trance, ligados con una delicadeza muy depurada, hasta dar un último golpe de gracia propiciado por una sacudida de gabber ya habitual en ella. Terminando de tirar abajo los cimientos de este escenario pasadas las 11 de la mañana, para así despedirnos de una edición de Aquasella que apostó más que ningún otro año por la calidad músical.

    Hasta el año que viene.