• Así fue la primera incursión de DGTL en Madrid

    Así fue la primera incursión de DGTL en Madrid

    Esta primera edición, pese a algunos despistes organizativos, consiguió finalmente sacar buena nota

    El pasado 5 de diciembre el gigante holandés desembarcó en la capital para ofrecer al clubber capitalino –y también foráneo– la primera edición de DGTL en Madrid. Una primera incursión,  que pese a algunos despistes organizativos –como por ejemplo la poca fluidez en los accesos al recinto y molestas colas en el guardarropa y en la compra de tokens– consiguió sacar buena nota. El festival era una versión reducida de lo que ofrecen las ediciones de Barcelona, Santiago o Tel Aviv, ya ni que decir de su matriz en Ámsterdam. Aún siendo mucho más reducido que sus hermanos mayores, el festival gozó de muy buena asistencia, reuniendo a cerca de 8000 clubbers, en su mayoría de Madrid y sus alrededores. 

     

    La Feria de Madrid IFEMA desde luego que era el mejor recinto posible para esta primera toma de contacto con la capital. Tres escenarios, dos de ellos en pabellones diferentes, bastante grandes y un tercero;  ubicado entre ambos. Una disposición que recordaba a la de Sónar Noche, guardando las distancias, claro está. 

     

    Nuestra primera toma de contacto con el festival –tras una entrada algo caótica– fue con el escenario Frenquency. Allí Skatebård iba caldeando el ambiente para la llegada a posteriori de un Midland que estuvo imperial. Mientras tanto, en el escenario Modular –digamos principal– ya estaban a pleno rendimiento los cabezas de cartel. Hablamos indudablemente del exclusivo directo protagonizado por Âme y Mathew Jonson para la ocasión. Un directo con maquinaría pesada como mandan los cánones. Jonson manejaba un mesote enorme de PA y estaba a cargo de las secuencias y las mezclas, mientras que Frank Wiedemann (50% de Âme) se ocupaba de las melodías y otros menesteres. Un directo muy peculiar, que sonaba por momentos mucho a Mathew Jonson y en otras ocasiones al genial dúo Âme. Muy buena asociación desde luego. Quién sabe cuando volveremos a verles de nuevo…  

     

     

    Midland ya estaba a los mandos de la cabina del Frenquency, un escenario que por cierto sonaba solamente bien si te acercabas al soundsytem. Atrás se mezclaba el sonido de los otros dos escenarios. También es justo decir que este espacio era el más parecido a un club y donde mejor rollo había. Éramos todos como parte de una familia,  de un Midland, que como dijimos anteriormente estuvo imperial. Imperial en el sentido de lo que transmitió este dj británico, siempre versátil en las mezclas, arriesgando en su propuesta musical y festivo en todo lo demás. Él se lo pasó de maravilla en todo momento y nos lo hizo pasar de perlas durante todo su dj set. Para muestra, mira el vídeo aquí. 

     

     

    El escenario Generator vibró de contundencia explícita en todo momento, además era el que más alto sonaba de todos. La sensación belga Charlotte de Witte fue de las actuaciones más aplaudidas por el público del festival, mientras que Robert Hood y Len Faki hicieron cimbrear los cimientos de la Feria de Madrid con dos contundentes sesiones de techno. Generator fue el músculo de DGTL Madrid. 

     

     

    Tras la monótona sesión de Dj Koze, donde solo destacó en el momento que hizo sonar su hit ‘Pick Up’, se creaba un serio dilema, el de si cerrar con la finura de John Talabot o con la dureza de The Black Madonna. Ambas propuestas eran lo suficiente buenas y atractivas, por eso quisimos dividir nuestro tiempo para presenciar ambas. The Black Madonna no tardó en encandilar a un público que ya estaba en su salsa tras lo vivido anteriormente con un set muy pistero que fue bailado hasta el último segundo, mientras que Talabot jugaba a otra cosa, protagonizando el barcelonés la sesión más elegante y mental de todo el festival.