• Cintas analógicas y zoótropos siguen acercándonos al MUTEK 2018

    Cintas analógicas y zoótropos siguen acercándonos al MUTEK 2018
    Fotografía: Alba Rupérez

    Te contamos el paso del dúo británico Sculpture por la segunda cita de Digi_Lab by MUTEK

    El cartel de la novena edición barcelonesa del festival Mutek sigue cogiendo forma. La semana pasada, mientras sus afines nos preparábamos para el segundo evento de la serie Digi_Lab, el festival nos pillaba desprevenidos con una nueva oleada de artistas confirmados de cara al gran fin de semana de marzo. Alexandre Burton & Julien Roy, Bliss Signal, Dafoe, Dj Fra, Galera, Herman Kolgen, Marc Piñol, Maurice Fulton, Olde Gods, Oma Totem y Porter Ricks se sumaban a la lista ya conocida. Mutek seguirá apostando un año más por la combinación entre el talento vanguardista internacional y las propuestas locales más rompedoras de la escena.

    Sin embargo, ello no logró desviar del todo la atención. Tras la gran jornada vivida con Sonic Robots el pasado noviembre, el Mazda Space volvía a ofrecer su gran espacio multidisciplinar a la expresión artística de Sculpture. Dan Hayhurst es un músico que, literalmente, experimenta con cintas de audio analógicas totalmente aleatorias. Las ha ido recopilando a lo largo de su carrera. Las extrae de sus estructuras casete y las reproduce con un set-up diseñado a tal efecto. Con esas cintas, el británico genera loops y, sobre ellos, aplica sonidos, prácticamente ruidos, que dan como resultado un producto brusco y agresivo.

    Él mismo contaba en la posterior entrevista que el producto musical que busca transmitir roza “la versión más dura de la vertiente psicodélica de la electrónica”. Nos explicaba: “Con ordenadores es muy sencillo hacer música aburrida y que suene siempre igual. Y ello, pese a que el potencial de la tecnología actual es increíble. Nosotros buscamos hacer del mundo un lugar menos aburrido con nuestro proyecto.”

    Y, en efecto, el público no se aburrió. Mientras Hayhurst enlazaba pista tras pista y cinta tras cinta, pasando de bases más technoides a sonidos cercanos al house acompañados de cierta melodía, su acompañante, el animador neozelandés Reuben Sutherland, disfrutaba como un niño con zapatos nuevos sacando brillo a su giradiscos. Vino cargado de zoótropos (discos con imágenes impresas que simulan movimiento al girar estos a la velocidad adecuada) y los usó sin descanso. Uno tras otro, con pocos segundos de decalaje entre ellos. El suelo quedó lleno de ellos al terminar la actuación y muchos espectadores incluso se hicieron con algunos ejemplares (pagando por ellos al artista, por supuesto). Una cámara microscópica enfocaba a un punto fijo del giradiscos y la imagen se proyectaba en la gran pantalla de forma duplicada y simétrica. Sutherland explicó que él simplemente improvisa, siguiendo la música de su amigo.

    Hayhurst y Sutherland, unidos, forman Sculpture. El dúo afincado en el Reino Unido nació con la intención de tocar música, literalmente: “Nuestro set-up es mucho más físico que cualquier interfaz de las muchas que son habituales hoy en día. De este modo, sentimos que tocamos la música con nuestras propias manos. Es más real.” Durante aproximadamente una hora, el público fue descifrando poco a poco los nuevos códigos visuales y sonoros que estos dos hombres ofrecen al mundo. Después, un dj set a vinilos de Malika, que nos permitió descubrir su colección de discos de base house con cierto cariz ambiental, amenizó la hora de digestión ante la rareza hecha carne y hueso, una vez más, bajo la bandera de Mutek.