• CODE, 15 años exaltando el techno

    CODE, 15 años exaltando el techno

    La veterana fiesta madrileña volvió a triunfar como mejor sabe hacerlo. Por aquí te contamos lo vivido.

    Ya había pasado más de un año de nuestro último paso por FABRIK, concretamente desde el pasado aniversario de CODE. De ahí que nuestras ganas de volver a pisar la veterana discoteca madrileña estaban por las nubes. Y más cuando la fiesta más aclamada y respetada de ésta cumplía 15 años.

    15 años en los que ha aportado cientos de noches de calidad musical al clubbing nacional, incorporando innumerables referentes de la electrónica como Kevin Saunderson, Jeff Mills, Aphex Twin, Surgeon, Laurent Garnier o Dave Clarke, que han hecho que CODE siga a día de hoy a pie del cañon. Pero para esta ocasión tan especial,  la organización no se quedó corta, tirando la casa por la venta para contar con grandes pesos pesados del techno internacional.

    Los primeros artistas en cortar el telón inaugural de este aniversario fueron talentos emergentes que están haciéndose cada vez más hueco en la escena, como AAR:ON o Ben Garló, con la importante labor de realizar un warmup como es debido. Después de una vuelta de reconocimiento por una discoteca a pleno rendimiento, decidimos asentar el campamento en una Main Room muy cuidada visualmente: repleta de lásers, focos y una gran diversidad de pantallas leds, para así poner toda nuestra atención en la recta final de la sesión de Antigone. El artista francés se encargó de hacer temblar el escenario principal de FABRIK a base de pura contundencia adaptada a la hora en la que abarcaba su actuación, con la que fue poblando la sala de multitud de clubbers a un ritmo desmesurado, que se daban cita a pie de pista para recibir una de las apuestas más atractivas de la noche.

    Umek sacó a lucir por una noche la faceta que más extrañábamos del artista, mostrando su versión más clásica y habilidosa. Durante las dos horas que duró su actuación, se puso en el papel del director de orquesta para hacer un notable repaso a toda su música de antaño que le llevó a situarse en el escalafón que le corresponde. Rescatando toda la potencia y elegancia de algunas de sus joyas más preciadas y atemporales, como "Lanicor" o "Benozal", con las que sacó una sonrisa de oreja a oreja a sus seguidores más fieles.

    A su vez, Christian Wünsch se encontraba haciendo de las suyas en el Club Area a los mandos de una pista de baile repleta de gente que no quería perder detalle de su set. Mediante potentes kicks, acompañados de la tremenda madurez sonora alcanzada por el artista hasta el momento, supo como desenvolverse a la perfección entre un tremendo recital de techno en mayúsculas, que vino como anillo al dedo para seguir poniendo nuestro cuerpo a tono.

    Otra de las actuaciones más características de la noche es la que tenía preparada The advent. Representando, en el escenario principal, un directo puramente enfocado a finales del pasado siglo. Años, en los que el artista era considerado como uno de los estandartes de la música de baile, y en los que absorbió todo el talento reflejado en la noche del sábado. Cisco Ferreira hizo de guía a través de un viaje retrospectivo donde el sonido más puramente ligado al techno noventero de altos BPMs envuelto por lineas electroides reinó su actuación, para hacer las delicias de los más veteranos de este género que vivieron el momento más álgido del artista portugués.

    Tras una tremenda ovación, FABRIK se preparaba para recibir la que -para un servidor- fue la actuación que marcó el 15 aniversario de CODE. Con una pista de baile levantada por completo, Modeselektor hacían acto de presencia sacando su lado más zapatillero. Elevando el techno de percusiones secas y potentes, que adornaron con tintes ácidos y golpes de breaks, sirvió para pegarse numerosos bailoteos. Llegando los momentos álgidos de su sesión cuando sonaron el ya consagrado "Bad Kingdom" o el mitiquísimo "Turkish Bazar" de Emmanuel Top, tocando la patata de más de uno de los allí presentes, y culminando una sesión espléndida de principio a fin gracias a la que despertaron entre el público sensaciones únicas.

    Por otro lado, en la Satélite se respiraba una energía muy viva y jovial, que sirvió de combustible para gozarse los sonidos más potentes y duros que reinaron FABRIK durante toda la noche del sábado. Con una iluminación acorde a la temática musical, y un sonido mejorado respecto a la última vez que pisamos esta discoteca, dimos nuestras primeras andaduras en este escenario con Flug haciendo justicia del talento patrio. Mediante un techno granular, acompañado por toques analógicos y enfatizado por una caja de ritmos, el artista catalán repartía estopa a diestro y siniestro para adentrarnos de lleno en esta atmósfera oscura repleta de una marabunta de sonidos energéticos y robustos, con los que ponía el distintivo de calidad nacional. Sirviendo de aperitivo para los mastodontes que iban a pasar por la cabina en las horas venideras.

    La siguiente en desfilar por la alfombra roja de este escenario fue nada más y nada menos que Paula Temple. El destacar musicálmente es una característica que parece que la lleve innata, le habremos visto innumerables de veces, pero no nos cansamos; siempre nos sorprende como si fuese la primera. Consiguiendo fascinar mediante una hora y media de sesión repleta de un techno punzante, atmosférico y opaco, mezclado con una elegancia única. Exaltado con el dinamismo que aportaba su Launchpad para crear ritmos que te hacían perder la cabeza y terminar deslumbrando con una vertiginosa actuación.

    Seguimos con el festín de sonidos crudos y desgarradores, esta vez con Perc recitando una potente sesión marcada por su propio sello PercTrax. Líneas industriales y vigorosos kicks a cascoporro, daban lugar a todo un desparrame de sonidos aniquiladores que golpeaban el pecho como si de una máquina de demolición se tratase. Entre temas como su reciente remezcla al "Spreading Plague" de I Hate Models o el "Fire Drill" de Ghost In the Machine, demostró su continua búsqueda por traspasar su horizonte sonoro, pero siempre sin perder la ferocidad que le caracteriza como artista.

    Por unos instantes volvíamos a tantear el Mainstage para disfrutar de algunos minutos de una de las caras más visibles de Ostgut Ton: Marcel Dettman. En lo que pudimos apreciar de su sesión, el artista alemán exploró todo un recorrido de sonidos dispares, en el que reinó un techno refinado e hipnótico, pronunciado por una selección exquisita con la que siguió moviendo los cimientos de FABRIK durante toda su actuación. Un selector que demostró su don para adaptarse a cualquier circunstancia u horario que se le presente, sin nunca perder la elegancia por la que se caracteriza, cumpliendo así, con las expectativas que crea.

    Pero para apuesta segura es la de Ben Sims. Su veterana trayectoria le ha hecho dar con el quid para triunfar en cada actuación  allá donde va; de ahí que se haya convertido en un artista habitual en CODE. Una lección musical típica en él, por la que conforme pasaban los minutos fue subiendo paulatinamente el pistón, incorporando sonidos mecánicos y toques tribales, terminando de dejar claro que en técnica no tiene nada que envidiar a otros artistas.

    Tocaba seguir con la exhibición de sonidos industriales y cargados de energía que deparaba la Satélite, pero esta vez a los pies de una de las artistas más en forma actualmente. Rebekah es pura energía, todo un torbellino de pistas de bailes y lo reflejó en su sesión cargada de energía con la que tuvo metida al público en el bolsillo desde el minuto uno. Deambulando entre bombos y percusiones plenamente frenéticas y, aprovechando la energía que allí reinaba, la artista británica fue soltándose la melena y recreándose para terminar de dar el relevo al artista que iba a tener la labor de poner la guinda al pastel. Dax J siguió la misma receta que Rebekah. La fórmula que ha seguido todos estos años y que siempre le ha funcionado. Sin dejar ninguna sorpresa destacable consiguió meternos de lleno en una centrifugadora atestada de un sinfín  de sonidos desgarradores y pasados de vueltas con los que logró acabar por completo nuestra batería. Y con ello cerrar el telón y hacer que una vez más CODE se despida por la puerta grande.

    Y ni que decir tiene que muchas gracias al equipo que hace todo esto posible, en especial a Nuke y Cesár Almena. ¡Nos vemos pronto!