• Crónica: Paral·lel Festival

    Crónica: Paral·lel Festival
    Texto: Guille Foto: Emeline Lefebvre

    Te contamos nuestras impresiones de la cuarta edición del festival catalán, celebrado desde el pasado 30 de agosto al 1 de septiembre

    Tras haber asistido a la primera edición de Paral·lel, el magnífico line-up que se había quedado este año, y la curiosidad por descubrir cómo había ido evolucionando el evento, me convencieron para volver a marcarlo en rojo en el calendario y cerrar la temporada de festivales veraniegos por todo lo alto.

    Viernes

    Contra todo pronóstico, llegamos tarde el primer día. Eso, sumado al ritual de pillar las pulseras y empezar a montar el campamento, supuso que me perdiese la mitad de las dos horas y media que Huerco S tenía. En cuanto pude, subí la colina, observé la que sería nuestra casa los siguientes tres días, y me dispuse a sentarme frente a los imponentes Lambda Labs para empezar a comentar detalles tanto del viaje como de la llegada, mientras el americano iba subiendo las revoluciones poco a poco. Hacia la recta final del set, casi todo el público, que había comenzado sentado, se había levantado, dando la sensación de que ya nos habíamos aclimatado y estábamos preparados para empezar a movernos. Con esas, los primeros bailes vinieron patrocinados por los Vactrol Park, que cogieron el lento relevo de Huerco S para seguir en la tónica de los bpms bajos, tratando de hipnotizarnos mientras el sol iba cayendo. Para que os hagáis una idea mejor, os dejo la grabación, cortesía de Clubbing Spain.

    El directo de Crossing Avenue lo aproveché para reponer fuerzas y preparar la maratón final del primer día. Llegué a la pista justo para flipar con el volantazo que pegaron con el último tema, algo que me descolocó un poco. Sin casi tiempo para comentarlo, las 4 horas con las que Svreca cerraría el prólogo daban comienzo. Con todo el tiempo que ha pasado, ponerme a analizar los sets técnicamente sería tontería, así que tiraré más de la sensación que me dejó una vez pasado el evento y comparado opiniones con el resto de colegas. El cambio de intensidad fue brusco, dejando claras las intenciones desde el principio, tuvo tramos sobresalientes y la selección, aprovechando temas de Rrose, Acronym, Luigi Tozzi o Wata Igarashi, fue muy muy buena; pero creo que igual podría haber arriesgado un poco más. Algo así como lo que le vi hacer en el mismo slot tres años antes. Con todo, la estrella fugaz que cruzó el cielo con el 'Poem Without Words' de Anne Clark como cierre fue uno de los momentos del festival. Ovación merecida al final, sin necesidad de alargarlo más, y cada uno a sus tiendas para poder aprovechar bien el segundo día.

    Sábado

    La segunda jornada del festival se presentaba como el día largo de este, con la música empezando al mediodía y alargándose hasta bien entrada la madrugada del día siguiente. Pese a lo largo que fue el viernes, con las horas de sueño justas y una buena ducha, pasados unos minutos del set de Guillam ya estoy por los alrededores del escenario. La selección de Ambient que lleva a cabo uno de los bookers del festival se adapta perfectamente a nuestras necesidades. Música idónea para repasar lo vivido la noche anterior y empezar a hacer quinielas sobre lo que se nos viene. Termina Guillam, llega mouseDown y el sonido empieza a imponerse a las charlas. El 'Binary Sunset' de Luigi Tozzi consigue que abandone la zona de los foodtrucks y empiecen a resucitar las piernas. A la larga, lo del catalán se convertiría en el set más interesante de las dos primeras jornadas del festival, por lo que recomiendo y mucho que le peguéis una escucha. Técnica, selección y sentido.

    Wanderwelle era uno de los nombres que más llamaba la atención, pero en un festival como este es fácil perderte en una conversación. Durante esa hora, entre un amigo y un conocido de la escena valenciana, me tocó ese momento. Me hubiese gustado prestar más atención al directo, sí, pero cero remordimientos. Tras el dúo decidí volver al camping a reposar, y repostar, para encarar bien tarde y noche. Con lo que no contaba es que, en poco tiempo, el cielo iba a cerrarse para dejar las primeras tormentas del fin de semana. Ello supuso que no solo me perdiese a Refracted, sino también parte del set de Adiel. La parte del set que pudimos disfrutar de la italiana vino bien para entrar en calor después del parón. Nos llevó desde terrenos ácidos con el "Bad Trip" de Dawl hasta soltarse algún Omar S, todo a vinilo y sin mucha coherencia, pero sabiendo tratar bien al público, que respondió con una gran ovación cuando acabó.

    Las dos actuaciones siguientes levantaron las opiniones más diferentes del fin de semana. Rrose me encantó. La progresión del directo fue increíble, con esos primeros minutos de Drone apretando el equipo de sonido al máximo, para ir introduciendo poco a poco a todo el público en su discurso. Quizás el problema para los que piensan diferente fuese ese, que fue a soltar su discurso, sin tener en cuenta el slot que tenía y la progresión que había llevado el día. En un abrir y cerrar de ojos, Rrose acababa y llegaba Mike Parker, otro de los grandes nombres de este año. A mí, sin embargo, no me llegó a convencer. La selección fue buena, al final si Mike Parker tira de su repertorio es imposible que no lo sea, pero técnicamente me decepcionó. Y ya acabé de perderme cuando apostó por dos o tres temas de corte Acid House de Chicago. Como he dicho antes, comentando ambas actuaciones posteriormente los puntos de vista eran bastante dispares, aunque sí que coincidíamos en que la noche podría haber dado más de si.

    Domingo

    Intentar describir con palabras lo acontecido el domingo me es imposible. Me levanté con la mosca detrás de la oreja, pensando en que los dos días pasados habían estado bien, pero igual no habían sido tan especiales como yo esperaba. Todos los artistas habían estado a buen nivel, sobretodo los directos, pero los DJ sets -quitando el sorpresón de mouseDown- no habían acabado de explotar. En pocas palabras, todavía faltaba por vivir alguno de esos "momentos Paral·el" en los que el público enloquece y estalla a bailar como locos o el discurso acaba hipnotizando y toda la masa de gente parece moverse al mismo tiempo. Pero para eso estaba el domingo, y no podía arrancar de mejor que con los A_Mal_Gam_A cerrando su set al ritmo del "Planet Caravan" de Black Sabath. Tras ellos otro gran directo, el de Jo Johnson, que apreciamos desde el fondo de la explanada. Y para acabar, lo que sucedió allí desde las 14 hasta poco más de las 20 es algo que solo los que estuvimos sabremos. Garçon cuajó el set más interesante del festival, cociendo a fuego lento las tres horas que tenía, moviéndose entre muchos estilos y enganchando a toda la pista para cerrar con el "Graviti" de Theorem por todo lo alto. Afortunadamente, la maleta de Donato acabó llegando a tiempo, y sus tres horas se pasaron volando. Se vistió de mago, bajó y subió los bpms todo lo que quiso, y de alguna manera, se puso de acuerdo con la lluvia para sincronizarla con un remix de Surgeon a Steve Bicknell y brindarnos el momento más mágico del festival.

    Ahora es cuando tocaría hacer un repaso general y comentar alguno de los puntos a mejorar para el año que viene. Esto ya me ha pasado con algún evento, y es que, cuando el sabor de boca que se queda es tan bueno, uno acaba por olvidar los posibles aspectos negativos. Volver al Paral·lel Festival para descubrir que la nueva localización es igual o más mágica que la anterior y comprobar que la apuesta sigue siendo la misma que al comienzo, que el público asistente sigue siendo de lo mejorcito, que se sigue pudiendo bailar agusto y con espacio, y que el evento ha crecido de la mejor manera posible me sentó fenomenal. ¡Larga vida!