• Deathprod unió ambient y noise con 9 temas que hicieron temblar al auditorio del CaixaForum

    Deathprod unió ambient y noise con 9 temas que hicieron temblar al auditorio del CaixaForum
    Texto: Paco Cavaller

    Tras la intensidad de ZONAL, el DNIT de mayo nos sentaba en el auditorio para vibrar (literalmente) con los inéditos sonidos del productor noruego

    Deathprod es una eminencia. Nadie en toda la escena de vanguardia internacional ha conseguido dominar como él los sonidos ambient y, más concretamente, los dark ambient. Bajo su alias se esconde Helge Sten, un músico y productor noruego empeñado en transmitir sentimientos incómodos mediante su música. Él era el gran invitado del Ciclo DNIT para el mes de mayo. Las expectativas estaban por las nubes. Delicalisten, la promotora que comisaría estos eventos, recolocó el show en el auditorio del CaixaForum (normalmente tiene lugar en el vestíbulo). Ello implica tomar asiento, algo que siempre conduce al silencio sepulcral. Y así fue.

    Deathprod ya había avisado a la organización de que gran parte del material que iba a sonar era inédito. Interpretó nueve pistas. Las dos primeras, de cariz ambiental. Una, oscura. La otra, amable, incluso bonita. Con ella, vimos la luz, una luz vertical en forma de láser que enfocaba tímidamente a un Helge Sten sentado ante su set-up

    Los largos silencios de Deathprod son una de sus principales características. Tras ellos, irrumpen fuertes y bruscas rupturas noise que hacen saltar del asiento a cualquiera. Barcelona saltó, sin duda. Poco a poco, la música que envolvía a la audiencia ganaba en intensidad, algo que también se veía reflejado en la iluminación, ahora ya complementada con un flash enajenador que distorsionaba por completo la realidad visual.

    Las subidas y bajadas eran constantes. La cuarta pista interpretada recuperaba la melancolía mediante una melodía repetitiva que no era más que evocativa y bucólica. Ese láser vertical, tan sencillo y complejo a su vez, sumergía a uno por completo en el trayecto musical trazado por Sten. Quinta pista. Potente y constante bassline. Los sentimientos de desolación imperaban. Los espectros sonoros eran desérticos, solitarios, profundamente áridos.

    El sexto tema fue, de nuevo, una propuesta noise. Ahora, los flashes intermitentes de color blanco iluminaban a izquierda y derecha del artista, ampliando el espacio. Los sonidos estridentes se hicieron protagonistas, junto con un nuevo temblor del láser acompañado por lejanos sonidos de campanas. Aquello era el infierno o algo similar y, en cualquier caso, nada deseable para quien esté en su sano juicio. El sonido de campanas casaba a la perfección con la sensación de adoración al artista provocada por la penúltima pista interpretada. Los componentes melódicos tenían un cariz celestial y las luces envolvían y endiosaban al noruego.

    Con la misma sutileza con la que empezó, Deathprod puso fin a su actuación. Una última propuesta de mero bass de ascenso y descenso progresivo hizo que en el auditorio del CaixaForum vibrara hasta el más irrisorio objeto. Todo temblaba. También la luz. También el propio artista. El descenso final dio paso a un nuevo silencio. Largo, como los anteriores, aunque este último sólo fue interrumpido por un estruendoso aplauso.