• Drew McDowall y Florence To; cómo redescubrir el pasado con técnicas del futuro

    Drew McDowall y Florence To; cómo redescubrir el pasado con técnicas del futuro
    Foto: Delicalisten

    El CaixaForum volvió a 1998 con “Time Machines” mientras la artista visual británica nos enseñó que aún hay mucho por recorrer en el campo del AV

    Pasado y futuro, unidos en uno. El Ciclo DNIT del CaixaForum inauguraba así un 2019 prometedor para el que ya ha confirmado a Gazelle Twin y al dúo formado por Fennesz y Suso Saiz. Antes, el mes de enero nos ofrecía un viaje al pasado, un vistazo a los orígenes de a lo que todavía hoy llamamos vanguardia electrónica. Corría 1998 cuando el grupo de culto COIL certificaba su viraje hacia el sonido psicodélico de los drones con Time Machines, un trabajo que sigue siendo considerado el álbum drone más influyente de los últimos 20 años. Ese giro estilístico del grupo tenía una clara explicación: la incorporación de Drew McDowall.

    Ahora, 20 años después de la gesta, el productor británico ha adaptado el trabajo al formato live para interpretarlo en directo sobre el escenario junto a Florence To. La artista visual, también originaria del Reino Unido y una de las VJs más respetadas y aclamadas de la escena vanguardista europea, contrapuso esa mirada sonora al pasado con un visionado futurista, agresivo, envolvente y rompedor. Sus producciones lumínicas desembocaron en diseños arquitectónicos espaciales imprevisibles, capaces de mutar repentinamente.

    La horizontalidad de Time Machines, precisa y elegante, se extendió por el vestíbulo del CaixaForum con una perfección sonora impecable, entre un público igual de atento y expectante como de costumbre, aunque esta vez más agitado y permaneciendo siempre de pie ante el escenario. El juego de rectas y curvas parpadeantes de Florence To ayudó al público a levitar y trasladarse a una dimensión en la que visión y escucha, imagen y sonido, paisaje y música se fusionaban para detener el tiempo, ejemplificando el mucho camino que aún nos queda a la mayoría en el terreno de lo performático audiovisual. Florence To lleva años de adelanto al resto de humanos.

    Fue un abrir y cerrar de ojos. Si COIL bautizó o no el trabajo con el nombre Time Machines a propósito es un misterio, pero es innegable que uno tiene la sensación de haber viajado en el tiempo y en el espacio tras haber vislumbrado en directo uno de los mejores álbumes drone de la historia de la música electrónica. Como los propios miembros de la banda dijeran en 1998, “cuatro drones, cuatro tonos para facilitar el viaje a través del tiempo”.