• HEX volvió a sacudir Razzmatazz con el mejor techno

    HEX volvió a sacudir Razzmatazz con el mejor techno

    Os lo contamos a través de esta crónica

    Cuando hablamos de HEX, instintivamente, nos inundan los grandes recuerdos de la cantidad de eventos que este colectivo bautizado por Lorenzo y Poli ha aportado a la ciudad condal. Contando con grandes artistas de renombre internacional como Ben Sims, Oscar Mulero, Paula Temple, Perc, y un largo etcétera, en diversos espacios de Barcelona. Pero por una noche más -concretamente la tercera- se trasladaban a Razzmatazz, uno de los espacios más emblemáticos del panorama electrónico nacional e internacional, para inundarla de techno puro y duro.

    Nuestra primera parada fue en The Loft, para ponernos a merced de Zanias. La ex-cantante del grupo Línea Áspera supo como atraparnos por completo, con su energética y cautivadora voz, en una burbuja de sonidos dispares que vinieron de perlas para abrir el apetito. Mostrándose en el escenario con diversos teclados y micrófonos con los que supo desenvolverse a la perfección, se recreó con melodías más temporales que venían adornadas por toques ambientales y una potente línea de bajos combinadas con EBM, techno y ambient que la hicieron resplandecer ante una atmósfera cargada de oscuridad.

    Finalizada la actuación de la artista australiana, Poli, se encontraba ultimando su corta pero intensa actuación a los mandos de un Hall que se iba llenando hasta la bandera, consiguiendo ponernos a tono mediante sonidos más raudos, protagonizados por un techno repleto de melodías suculentas y bombos pesados, para así dar paso al momento más esperado de la noche.

    Era la hora de recibir la actuación que iba a marcar un antes y un después en el clubbing nacional. Una actuación meramente exclusiva que HEX tuvo el honor de presentar por primera vez en nuestro país: Blawan bajo su alias Kilner. Armado de valor, el británico propició todo un recital de sonidos robustos y pesados que brotaban de sus fieles compañeros de batalla, los sintetizadores modulares, con los que nos llevó a su terreno de ritmos improvisados y estremecedores, que caían a plomo en una pista de baile sumergida por completo en una hipnosis musical, provocada por todo su mejor material.

    Tras una ovación más que merecida, tocaba poner rumbo a The Loft. Percatándonos que por todos los pasillos de la laberíntica Razzmatazz, la organización había adornado con numerosas expresiones artísticas procedentes de los representantes asociados a la galería de Arte Mutuo, decorando ésta con cuadros, caricaturas de los artistas, fotografías y esculturas, todas ellas con un toque macabro, acorde con la temática del evento.

    Si recordamos con especial cariño una de las actuaciones de Ia pasa edición de HEX en Razzmatazz, fue sin lugar a dudas la que protagonizó I Hate Models. Con la que, el por aquel entonces joven y prometedor artista, consiguió tenernos a sus pies a base de una implacable potencia desde el primer minuto, pero esta vez optó por una nueva formula, que aún así tuvo el mismo gran resultado.

    Dejando atrás la mera y plena contundencia, I Hate Models deparó toda una ensalada de sonidos diferentes, y hecha con todo el mejor gusto posible, en la que convergía el lado más potente de la electrónica con los sonidos más clásicos de ésta. Concediéndonos toda una hora y media cargada de puro dinamismo entre sonidos industriales y crudos e incluso alguna que otra melodía trancera, que tuvieron por estandarte sus propias producciones. Dejando sonar su ensalzado "Sorrows of the Moon" o incluso temas más recientes como "Spreading Plague", para así terminar con una sesión fruto de la madurez alcanzada hasta el momento. 

    A su vez, Len Faki se encontraba haciendo de las suyas en el escenario principal de la discoteca,  donde los más fieles vibraban a base de un techno elegante, transmitido con todo su buen hacer en cabina. Siempre es un placer recibir a este estandarte del techno mundial, gracias a su versatilidad a los platos y camaleónicas actuaciones, es capaz de adaptarse a cualquier situación que se le presente. Y así hizo, pisando el acelerador por completo para saciarnos con todo un festín del mejor techno alemán. 

    Nuestro broche de oro no podía ser otro que en el Loft a mano de uno de los artistas más reclamados en todo el panorama internacional, pero no sin antes hacer una pequeña parada para contemplar lo que el colectivo Disconnekt tramaba entre manos en la sala más acogedora de Razzmatazz.

    Cristian Marras, uno de los partícipes de éste, se mostraba en cabina repartiendo estopa a diestro y siniestro con todo su mejor material, en el que no faltaron oleadas de techno industrial y ravero para desencadenar la locura entre los más aventureros que decidieron adentrarse en la sala Lolita de Razzmatazz

    Llegaba el momento de terminar de darlo todo en las últimas horas de la noche, en las que Dax J ayudó a ello, desencadenando el lado más atronador y potente del techno para terminar de crujir los cimientos de The Loft con una arrolladora sesión desbordada por pura energía y cargada de material de su propio sello, que iba mezclado con una perfeccionada técnica, caracteriza por vertiginosas mezclas, hasta llegar a traspasar todos los horizontes sonoros que pueden llegar a alcanzarse con la brutalidad de este género.

    Y como después de toda tempestad llega la calma, esta vino acompañada de la mejor banda sonora posible. Dax J hacía sonar el mítico “Dark and Long” de Underworld, con el que decíamos adiós a esta estremecedora edición de HEX.