• Las manos de Eli Keszler percuten a la velocidad de la luz en el último DNIT de la temporada

    Las manos de Eli Keszler percuten a la velocidad de la luz en el último DNIT de la temporada

    La incorporación in extremis de Broken English Club vino como anillo al dedo al evento, que luego se prolongó con Hiro Kone en la fiesta Delicanit en LAUT

    Fue una noche mucho más larga de lo habitual. La ocasión lo merecía. Delicalisten ponía fin a su temporada 2018/19 con un doble concierto. Primero, como habitualmente, en el CaixaForum. Más tarde, se alargaría la velada en el céntrico club LAUT, que celebra actualmente dos años de vida sirviendo de hogar para las propuestas más vanguardistas, futuristas, experimentales y alternativas de Barcelona. Los protagonistas fueron el percusionista y performer de avant-jazz Eli Keszler, el productor de techno experimental Broken English Club, la también artista techno y ambient Hiro Kone y la selectora local Ylia.

    Todo empezó a las 22h en el vestíbulo del museo. Ver a Eli Keszler es someterse a un hechizo sensorial imposible de calibrar. Como titulábamos, la rapidez de sus manos emulaba a la de la luz. Pocos meses antes, Barcelona había recibido también a Mohammed Reza Mortazavi. Puede servir de referencia para quien haya visto al segundo y no al primero. Están a la par en cuanto a habilidad técnica a la hora de percutar. Sin embargo, la performance de Eli Keszler es mucho más hipnótica al verse rodeada de luces de tonalidad suave y sonidos oscuros, repetitivos y minimalistas, emitidos vía laptop. El estudio de espacio que realiza Eli Keszler antes de cada actuación es minucioso y el resultado así lo denota.

    En un principio, la segunda actuación de la noche iba a correr a cargo de Puce Mary, pero el show se canceló la noche antes por varios imprevistos y ello obligó a la organización de Delicalisten a sacarse un conejo de la chistera. Y vaya si lo hicieron. Anunciaron a Broken English Club, alias del mítico Oliver Ho destinado a su propuesta techno más preciosista. El vestíbulo del CaixaForum se convirtió en un club que bailaba al ritmo de techno, EBM, electro y sintetizadores trance. Baqueta en mano, el londinense reventó nuestro esternón a base de snares, exprimiendo un antológico sistema de sonido. Tras meses de ambient y shows av, Barcelona volvió a bailar y sudar en DNIT.

    Aquello vino como anillo al dedo, pues Delicalisten nos emplazaba a partir de las 00h en LAUT para seguir bailando, esta vez de manera desenfrenada, hasta las 5 de la mañana. Fiel a sus propuestas experimentales y alternativas, el céntrico y coqueto club acogió Delicanit, la propuesta nocturna de la organización en la que pudimos disfrutar en exclusiva del live, cargado de épica, de Hiro Kone. Situada a pie de pista, prácticamente rodeada por el público, la productora inició su directo con ritmos industriales de tesitura techno, considerablemente ásperos y crudos. Fue una entrada potente, mucho más de lo esperado. Desde allí, Hiro Kone fue desplazándose hacia el IDM y el noise, dejando espacios muy concretos al techno ambiental con mucho sintetizador. Todo fue producido mediante modulares rodeados de anotaciones impresas a papel. Ver tan de cerca la autoexigencia que se aplica Hiro Kone en su directo fue un privilegio que sólo puede disfrutarse en clubs pequeños.

    Tanto antes como después de esa actuación, la DJ local Ylia se encargó de que la fiesta no decayera. La artista valenciana es uno de los talentos locales más interesantes en los últimos años. Abrió la noche con sonidos ambient que fueron progresivamente virando hacia propuestas dub y dark house, con algunos acordes trance asomando la cabeza y, siempre, con los bpm a bajas revoluciones. Tras el live de Hiro Kone, dejó que los ritmos house y micro ganaran protagonismo, sin dejar de lado las tonalidades oscuras e intimistas.

    En total, fueron siete horas de música de vanguardia, tanto contemplativa como de baile, que nos sirvieron para desearle buen verano a Delicalisten. En otoño, más.