• L.E.V. Matadero se reafirma en su primera edición

    L.E.V. Matadero se reafirma en su primera edición

    Madrid ya tiene por fin el festival de vanguardia que merecía

    Enorme satisfacción la que nos llevamos al descubrir que el prestigioso festival gijonés L.E.V. –tras trece ediciones en Gijón– iba a tener su propia edición en Madrid, además en el mejor espacio posible para este tipo de festivales: el Matadero. Un espacio singular y versátil, a muy poca distancia del centro de la capital y perfectamente comunicado. Matadero Madrid acogió durante tres días –entre el 17 y el 20 de octubre– diversos espectáculos audiovisuales, conciertos, performances, instalaciones, experiencias sonoras y proyectos híbridos, repartidos en cuatro espacios totalmente diferenciados. 

    El festival logró vender contra todo pronóstico todas las entradas para la noche del viernes y sábado varias semanas antes de su celebración –léase Nave 16–, para sorpresa nuestra y la de muchos otros asistentes, que se quedaron finalmente fuera de las principales actividades del festival. El directo de Djrum, el potente show de Aïsha Devi presentando su nuevo trabajo, la vuelta a los escenarios del creador audiovisual japonés Ryoichi Kurokawa, los incombustibles warperianos Plaid, el live del excéntrico Sega Bodega, Emptyset presentado su último LP o Tensal mostrando en primicia un directo que contaba con la creadora visual Marta Verde, fueron motivos más que suficientes para colgar el sold out de las performances previstas en la Nave 16 para las dos primeras jornadas. 

    Y realmente es una pena, porque en esta nave se encontraba sin duda lo que más nos gustó del festival: el soundsystem. Lo de pena, lo decimos porque pudo haber entrado más gente, pero la restrictiva política del ayuntamiento de Madrid con el aforo tan sólo permitió poner 900 entradas en una sala de más de 2000m2. Eso sí, se estaba sin los típicos agobios que hay en festivales de mayor aforo, lo que permitió un mayor confort y disfrute para el asistente de todas las actuaciones. La Nave 16 se equipo con Soundscape, un sistema de sonido inmersivo diseñado por d&b audiotechnik, que hizo sin duda las delicias de los asistentes. Sonaba realmente bien, con presión y nitidez. Muy de agradecer.

    La vuelta a los escenarios del creador japonés japonés Ryoichi Kurokawa presentado su espectáculo Subassemblies sirvió como punto de partida a la corta pero intensa velada que vivimos el viernes. Se trataba de un concierto audiovisual sobre la relación entre la naturaleza y las creaciones humanas, a través de una perspectiva de escala arquitectónica. Ryoichi deleitó a los presentes con un sonido muy particular, muy cerca al IDM, de corte abstracto y de antojo warperiano. En el apartado visual fue sin duda de los más impactantes del festival, todo un derroche de tecnología punta, creando instalaciones visuales inspiradas en la naturaleza y la arquitectura. 

    Felix Manuel aka Djrum –quien estaría prácticamente todo el finde en la capital– llegaba con nuevo directo bajo el brazo, siendo éste el segundo de la gira prevista para este tramo final de 2019 que le llevará por varias ciudades europeas. Zosia Jagodzinska al chelo, Lola Empire en las vocales y Djrum en el teclado, percusión y demás cacharrería electrónica hicieron sonar prácticamente al completo el magistral Portrait with Firewood, publicado el año pasado en el prestigioso sello belga a R & S. En resumidas cuentas, fue un directo que se encuentra aún en fase beta, y que confiamos que vaya puliendo concierto a concierto hasta llegar a la perfección. 

    Tras los deliciosos sonidos de Portrait with Firewood en vivo, tocaba un cambio radical. La artista Aïsha Devi se hizo rápidamente con los allí presentes con una poderosa puesta en escena, su voz; que es sin duda la herramienta más poderosa que posee, acompañada de un techno galopante de corte abstracto y experimental, sin olvidar lo ambiental, tribal y rave. Sonidos que hicieron sacar un notable alto al equipo de sonido. Para cerrar la velada del viernes, que mejor que Plaid, el dúo que publica en la factoría Warp formado por Ed Handley y Andy Turner, quienes estuvieron acompañados por un violinista para presentar Polymer Live A/V. Visuales acertadas e IDM bastante pistero intercalado con temas de antaño y de su último larga duración, resumen a la perfección la actuación del respetado dúo inglés. 

    El sábado en Plaza Matadero con un tiempo bastante inestable y muy poca gente arrancó Djrum con algo de retraso a lo previsto, debido a problemas técnicos en su setup que se solventaron en un cuarto de hora aproximadamente. Esto no impidió a Felix Manuel lucirse con un setazo antológico, de los que crean escuela. Una batería constante de ritmos rotos; del jungle al break, pasando por el techno y el dub, parándose por el ambient y deleitándonos con sus característicos scratches. Todo esto en menos de dos horas. 

    Después llegó Ikonika, de Hyperdub, uno de los nombres más respetados de la escena Bass de Reino Unido, con un directo para todos los públicos, haciendo guiños con edits muy trabajados a himnos pop y R&B como alguno de Ariana Grande combinando con temas de su propia cosecha. Muy bailable toda su actuación. El productor asturiano Skygaze puso el cierre a Plaza Matadero con un directo que fue de menos a más, donde estrenó en primicia su cuarto álbum cuyo título es Bloom, dejando para la última media hora pura tralla en clave drum & bass. El soundsystem también se alió en Plaza Matadero. Notable alto. 

    El domingo quizá –en nuestra opinión– sobraba en esta primera edición de L.E.V. Matadero, ya que tras tres jornadas, las fuerzas y ganas del público se vieron tremendamente mermadas, reflejándose claramente en los shows previstos en la Nave 16 y la Plaza con una considerable bajada de asistencia.

    El directo de Eli Keszler y Nate Boyce presentando su nuevo proyecto Pedagogy, con el que descargaron toda una amalgama de hard fusion, metal, electrónica y las percusiones industriales, dieron paso a la performance de la estadounidense Kelly Moran. La norteamericana, que llegaba por segunda vez a Madrid este año tras su paso por La Casa Encendida en el ciclo de Electrónica en Abril, se presentó en la Nave 16 estrenando un instrumento virtual que ha creado ella misma para sustituir al enorme piano de cola, ya que no todos estarían de acuerdo en preparar su piano, tal como nos comentaba Kelly en la entrevista. Muy cómoda se le vio durante todo el directo con este nuevo instrumento virtual que conecta a un teclado MIDI, donde sonaron buena parte de los tracks de su último álbum publicado el año pasado en Warp. Además, para finalizar quiso probar con los asistentes material inédito que muy pronto verá la luz. Así que hicimos de 'cobayas'.

    El broche de oro lo puso el italiano Alessandro Cortini con Volume Massimo, un show musical y visualmente impactante que volveremos a ver muy pronto en el festival barcelonés MIRA. El show del gran Cortini, fue quizá de los más impactantes del festival junto al del japonés Ryoichi Kurokawa. Visuales cinematográficas que calaron con su mensaje, basadas en el artwork del disco homónimo y una exquisita paleta de sonidos que hicieron las delicias de los que estábamos presentes. Los 40 minutos de actuación se quedaron cortos, dejándonos con ganas de más.