• Madrid cuenta con su particular Paraíso electrónico en forma de Festival

    Madrid cuenta con su particular Paraíso electrónico en forma de Festival
    Texto por Jonathan Robledo y Francisco Baeza. Fotos por Paraíso Festival y Nabscab Live Music Photography

    Te contamos nuestra experencia y sensanciones en el festival a través de nuestra crónica.

    Ni la primavera más lluviosa –desde que se tienen registros– ha podido aguar el debut de Paraíso Festival. Bien sabio es el refranero español: hasta el 40 de mayo no te quites el sayo. No suele equivocarse. Y así fue. El clima desafortunadamente no acompañó, pero las ganas de vivir un festival boutique en Madrid, pudo con las inclemencias desfavorables y con alguna que otra adversidad más. Podemos decir perfectamente que esta primera edición de Paraíso se ha saldado con éxito, en parte por las actuaciones de calidad que había programadas, a la buena profesionalidad de cada uno de los artistas invitados, por el ambiente que se respiraba  –de los mejores que recordamos, gente con mucha cultura y con ganas de escuchar y bailar música–, su oferta gastronómica y por sus actividades paralelas. La nota negativa de esta primera edición: El sonido. No era malo,  pero quedó escaso de potencia.

    A continuación te contamos nuestra experencia y sensanciones en el festival a través de nuestra crónica. 

    
Viernes




    Tras un rápido acceso al recinto procedimos a dar inicio a la primera jornada inaugural del festival. Asentándonos por una horas en la mayor infraestructura del festival, con el fin de saborear una de las propuestas más llamativas del festival. Kelly Lee Owens prometía un directo plenamente vanguardista, lo que vino de perlas para entrar en materia. Y con el que abrió las puertas al escenario Paraíso.

 

    La joven artista deslumbró con un directo con el que atrapaba con su voz sensual, y en el que reflejó perfectamente su sonido consolidado hasta el momento. Completamente aguardada por varios teclados, y por momentos a golpes de percusión,  maquinaba ritmos muy delicados que hacían sumergirte en un baile de emociones, evolucionando progresivamente hacia ritmos más energéticos. Donde no pudieron faltar temas de su álbum homónimo, como “Bird” o “Anxi".



    Después de una dosis de electrónica sensitiva, procedimos a dar una vuelta de reconocimiento por todo el festival.

    Viendo todas las instalaciones que la organización había habilitado por todo el recinto -para nada masificado- rodeado de vegetación y césped, equipado con varias zonas de descanso, food trucks, y otras zonas de ocio: como una zona gaming formada por varias maquinas arcade, videoconsolas y gafas de realidad virtual; o un espacio circular rodeado de visuales, que reaccionaban a la música que sonaba.
 También cabe destacar la correcta organización a la hora de pedir en las barras y rellenar las pulseras, sin apenas colas, y el correcto funcionamiento del sistema Cashless. El cual no dio fallo alguno en todo el festival.


 

    Justamente antes de comenzar Apparat, Tako en el escenario MANIFESTO nos sirivió como perfecto warm up del alemán. Ofreció un set muy bueno, progresivo, con mezclas bien ejecutadas,  empezando con downtempo y música IDM para ir subiendo de BPM´s hasta alcanzar un electro discoide que haría bailar hasta al más muerto. Este escenario era el que mejor sonido tenía de todos debido a sus pequeñas proporciones. Había ganas de volver a disfrutar de una sesión de Apparat, pero nuestra gran preocupación era si después de verse sumergido de lleno en Moderat, el artista alemán iba a saber dar la talla como antaño. Pero esta incógnita se resolvió a los pocos instantes de su actuación.



    Apparat Paraíso Festival

    Con toda la euforia, y a la vez incertidumbre, acudimos al escenario club. Personalizado por un decorado muy peculiar, caracterizado por una lona circular en la que colgaba una bola de discoteca que estaba rodeada por multitud de focos, el alemán se mostraba ya a los mandos de una pista de baile a punto de ebullición. Empezando con sonidos más ambientales y abriendose paso con el house más innovador y bailable, el artista dejó una sesión para enmarcar. En la que a través de arriesgadas mezclas, traspasó todo un horizonte sonoro y cumplió con todas las expectativas de los fieles a su estilo. Situando al artista en el nivel que se merece.

    

Después de despedir entre fuertes aplausos al artista anterior, tocaba recibir una de las actuaciones más aclamadas del festival. Con una pista de baile en la que no cabía ni un alfiler, Larry Heard hacía acto de presencia, respaldado por su ya habitual vocalista. 

Sin lugar a dudas, era una magnífica oportunidad -la que brindaba la organización del festival- para poder disfrutar de una de las leyendas vivas del house más puro de Chicago.

 El norteamericano hizo del guía perfecto en un viaje de ensueño, en el que recorrió los rincones más encantadores del sonido deep house. Acompañado de visuales psicodélicas y espaciales que dieron aún mas énfasis a su   actuación en directo, en la que en su mayor parte, estuvo nutrida por su último álbum “Cerebral Hemispheres”. Tampoco pudieron faltar algunos de sus temas más representativos como “Can You Feel It” con el que ponía punto y final a su actuación.



    Pero tocaba volver al escenario principal para no perder detalle de otro de los platos fuertes de la noche: Kiasmos. El dúo islandés desplegó un elaborado directo, cargado de emocionantes piezas musicales, en el que se desenvolvieron con toda su elegancia sonora pero siempre con el baile por delante. Jugando con la tenue iluminación, nos transportaron a un universo de emociones sensitivas, en el que nos cautivaron  con algunas de sus canciones más aclamadas como “Bent” o “Looped”.  Consiguiendo llegar a lo más profundo del alma del público, y hacer que los artistas brillaran con luz propia. 


    Kiasmos Paraíso Festival Madrid

    Tornado Wallace hizo honor a su nombre y resultó ser todo un torbellino. Sin duda la sesión con más alma y fuerza de este Paraíso Festival. Transmitió mucho durante su dj set,  en lo que resultó ser un cierre apoteósico, a la altura de lo vivido el resto de la noche.  Bien de techno y acid. ¡Bravo Tornado!

    Sábado 

    bola discoteca Paraíso Festival

    En esta jornada del festival la suerte estuvo de nuestra parte, el cielo de Madrid se encontraba despejado. Preparado para el que sería el día fuerte del festival, con un notable aumento de asistencia reflejado en la afluencia en la pista de baile, que se encontraba bastante más llena y desde horas más tempranas. 

    Si una cosa tenemos clara, es que en festivales de esta envergadura tiene que haber especial cabida para el talento patrio. Y que mejor manera de mostrarla que con la actuación de uno de los artistas más talentosos de nuestro país, representando su show más ambicioso creado hasta el momento: Henry Saiz & Band.

    Eran muchas las personas que no querían perder detalle de la actuación del madrileño. Reflejo de ello se observaba en un escenario club que se iba llenando más y más. En el que el público acudía a la llamada de los sonidos progressive y deep house, envueltos por voces que el grupo elaboraba a través de sintetizadores, pads, guitarras, efectos y una batería, donde mostró su madurez musical alcanzada hasta ahora. Culminando un elaborado directo con el que, arrancando nuestros primeros bailes, despedíamos las últimas horas de luz .

    Aprovechamos para echar una ojo en el área gastronómica. Ofreciendo una  cuidada oferta culinaria dividida en varios food trucks, en los que recargamos las pilas. Ya que las horas siguientes iba a ser un no parar.

    Tocaba volver al escenario anterior para ponerse a disposición de otro de los pilares de la noche. Floating Points vino para poner su distintivo de calidad en esta segunda jornada del festival. Y así lo hizo. Rodeado de sintetizadores y varios modulares, el artista inglés se desenvolvió en un directo muy cuidado, en el que los sonidos inteligentes y envolventes, iban creciendo hacia ritmos más pisteros.  Acompañados por unas visuales acordes a la música, en la que unas especies de ondas jugaban con la parte sonora. Concluyendo una hora y media de puras delicias sonoras, donde no pudieron faltar su clásico “Nuits Sonores", u otros temas más recientes como “Ratio”.

    Floating Points Paraíso Festival

    Tras una fuerte ovación, tomaba el mando de la cabina Lovebirds. En lo que pudimos escuchar de su actuación dio una autentica masterclass de house de calidad. Abriendo con su mítico tema “Want You in my Soul”, nos dejamos llevar por los numerosos bailoteos provocados por los primeros instantes de su actuación. Pero finalmente decantamos por poner rumbo al escenario MANIFESTO.

    Con los artistas que quedaban a continuación, dábamos por hecho de que iba a ser toda una representación de la música de baile con todas sus letras... Y no nos equivocamos lo más mínimo.

    Llegamos a ver los últimos instantes de la actuación de Dekmantel Soundsystem. Los representantes de este colectivo holandés, hicieron bailar al público de lo lindo. Teniendo a una pista de baile, en la que no cabía ni un alfiler, levantada por completo. Cumplieron con creces lo que todos esperábamos de ellos. Valiéndose de una actuación excepcional, en la que se desenvolvieron a la perfección a través del mejor house y disco. Viniendo como anillo al dedo para meterse en la línea musical que iba a acompañar a este escenario en las horas venideras.

    Pasados unos minutos de la media noche, tomaba los mandos de la cabina Palms Trax. El joven artista alemán es todo un claro ejemplo de lo que es ser un selector en toda regla. Vino cargado de joyas atemporales, hits más actuales y sonidos más vintages, para recrearnos en todo un viaje musical, en el que hizo guiños a varías épocas de la música electrónica. Siempre sin dejar de lado toques french, italos y africanos que hacen sus sesiones tan características. Dos horas de actuación que se pasaron volando, debido al derroche de calidad que desprende, por el que se ha ganado a pulso el convertirse en uno de los fenómenos de la electrónica internacional actual.

    Presentado como uno de los platos fuertes de la noche, Hunee era otro de los que iban a tener la labor de poner patas arribas este escenario. En la que fue -para nosotros, y para muchos otros asistentes- la actuación que marcó la primera edición del festival. Todo un todo terreno a los platos, que pasó por encima de la pista, a través de unas mezclas de vértigo en las que encajaba al milímetro todo un abanico sonoro. Recorriendo numerosos estilos, y plantando auténticas rarezas de la música de baile, para dejar una sesión de las que marcan época. Y  es que parece que esto de mezclar es algo que le vino innato a este señor.

    Pero el cierre que se marcó Gerd Janson tampoco se quedó atrás. El broche de oro perfecto para la primera edición del festival. En el que el artista supo dar de lleno con la formula que pedían nuestros cuerpos. Una sesión arrolladora, en la que nos hizo rebozarnos a base de hits, que fue danzando entre ritmos más houseros y otros más contundentes. Donde no pudieron faltar temas como el “Pick Up” de DJ Koze, o “Neutron Dance” de Krystal Klear. Aumentando nuestras ganas de bailar hasta pasadas las 5 de la mañana. Sin duda este teutón es un seguro de vida de cara a la pista de baile. 

    Gerd Janson paraíso Festival