• Neopop 2018: la crónica

    Neopop 2018: la crónica

    Estuvimos en la edición número 13 del festival portugués, y por aquí te lo contamos al detalle

    Jueves

    Ganas no faltaban, llegaba el 9 de agosto, una fecha marcada a fuego en nuestro calendario, día en el que tocaba poner rumbo a Viana do Castelo para recibir una nueva edición de Neopop. En su edición número 13, el festival portugués no se quería quedar corto, y por ello se vistió de gala para acoger a más de medio centenar de artistas, en un entorno ídilico, formado por dos escenarios.

    Al llegar a los aledaños del festival nos invadió la incógnita de si el evento iba a cumplir con lo prometido, ya que desde fuera, apenas se escuchaba el sonido y se apreciaba poca afluencia de gente, pero una vez pasamos por la puerta, estas dudas se resolvieron…

    Tras recoger nuestras acreditaciones sin cola alguna, procedimos a dar una vuelta de reconocimiento por el recinto. una vez dentro el lugar nos pareció bastante característico, ya que estaba situado en una especie de puerto, rodeado de grúas, muros y contenedores, que acogerían el Neo Stage, escenario principal decorado por gigantescas pantallas leds y focos, y el Anti Stage, encargado de recoger los sonidos más undergrounds de la noche. 

    Tras situarnos en el recinto, decidimos ponernos a merced del trío formado por Dan Ghenacia, Dyed Soundroom y Shonky: Apollonia. Como de costumbre, realizaron una sesión animada donde reinaron los ritmos houseros, pero que pecó por momentos de ser algo lineal. A pesar de estos ciertos altibajos, vino como anillo al dedo para ir entrando en calor

    Tocaba asentarse por unos instantes en el Anti-Stage. No podíamos dejar pasar la oportunidad que ofrecía Neopop de ver a este misterioso grupo de temática científica de los 90. Dopplereffekt, sería seguramente la apuesta más arriesgada del festival, dirigida a contentar a todos aquellos más clásicos de la electrónica. En lo que pudimos escuchar de su actuación, hicieron de guías en un viaje retrospectivo, en el que rescataron aquellos sonidos más retro, a la vez que atemporales, de la música de baile, además de venir representados por una curiosa puesta en escena: mientras uno actuaba, el otro se quedaba petrificado cual estatua.

    De vuelta al escenario principal, esta vez con Recondite tomando el timón de una pista de baile llena hasta los topes. Y es que eran muchos los seguidores que acudían a la llamada de este portento, que dejó boquiabierto al personal mediante su recatado directo, colmado por un repertorio cuidadosamente seleccionado para la ocasión, cargado de melodías profundas y minimalísticas, en el que hizo sonar algunos de sus temas por excelencia como “Cleric” o “Phalanx”. Pero la energía y la potencia sonora la estaba poniendo Tijana T en el Anti-Stage, que entre numerosos bailoteos y sonidos techneros íbamos preparando el cuerpo para la actuación que marcó la noche del jueves.

    Si repasas toda su carrera musical en reconocidos sellos como Trip o Clone, no puedes más que encontrar joyas que hacen que tus expectativas de su directo sean elevadas, pero el artista británico tuvo una facilidad increíble para superarlas con creces.

    Aleksi Perälä deleitó con una minuciosa selección musical para aquellos oídos más educados, con la que traspasó todo un horizonte sonoro formado por sonidos puramente melódicos, ambientales, complejos, hipnóticos y terminando a golpe de breaks. Haciendo un corto, pero intenso, repaso a toda su discográfica de temas impronunciables.

    Con una enorme ovación tomaron el relevo Solar y Intergalactic Gary, dos selectores de los pies a la cabeza, que juntos realizaron un movido b2b cargado de grandes rarezas de la música de electrónica. Durante su actuación recorrieron un amplio abanico musical que abarcó temas de diversos géneros, como acid, techno, electro, disco y house. Supieron leer a la perfección la pista de baile, para dar así su respectivo punto de vista y formar una visión conjunta. Por otro lado se encontraban Agents of Time, siendo fieles a su estilo más armónico. Presentaron su renovado directo centrado en su nuevo material, para dar la bienvenida a otro de los pilares de la noche.

    Nastia hizo acto de presencia escudada, ni más ni menos, que por 2 platos y 3 CDJs, con los que supo como desenvolverse a la perfección. Brindó una sesión excelente, cargada de techno y acid, en la que se podía respirar muy buena energía transmitida por la artista ucraniana en cabina. Hizo sonar temas como el "Dimensions-Disco" de Thomas P.Heckmann o el "The Tyranny" de Dax J, además dedicó un amanecer único e irrepetible, que daba paso a dos mastodontes de la escena electrónica mundial.

    Dj nobu y Ben klock ofrecieron contundencia y técnica por partes iguales para poner la guinda al pastel en la primera jornada de esta edición, pero debido a la mala comunicación de lanzaderas gratuitas que proporcionaba el festival, tocaba poner rumbo a nuestro hotel.

    Viernes

    El sábado comenzaba bien fuerte con uno de los mayores atractivos del festival. Desde bien temprano, Paula temple y Rebekah unieron fuerzas para reventar el Neo-Stage a base de altas dosis de techno en mayúsculas. Pasando como una máquina de demolición de pistas de baile, y desatando una auténtica locura provocada por sonidos demenciales, para agitar a la gran afluencia de gente que se daba cita a pie de pista. Sorprendieron con clásicos como el “Revolution” de BK o el ya consagrado “Gegen” de la propia artista alemana, mediante los que alcanzaban el momento cumbre de su sesión.

    Entre numerosos aplausos poníamos rumbo al Anti-Stage para ver qué se traía entre manos, la que fue, nuestro descubrimiento del festival. Investigando sobre Anna Haleta te puedes hacer una idea de que no iba a andarse con chiquitas, ya que capitanear algunas de las cabinas más importantes del clubbing europeo, como //about blank, Tresor, Concrete o el propio Panorama Bar, no es nada fácil. La artista israelí rindió una excepcional selección de temas, usándolos para buscar el equilibrio perfecto entre el electro y el techno, consiguiendo así, una brillante evolución de su set con el que dejó maravillados a todos los allí presentes, pero ahora volveríamos a extender la alfombra roja para recibir a una leyenda viva, que a día de hoy sigue siendo uno de los principales reclamos de la mayoría de clubs y festivales del mundo.

    Y es que sobran las palabras para describir a Jeff Mills. Sus más de 25 años de experiencia a los platos hablan por si solos. Esto quedó reflejado en una auténtica masterclass de técnica que dio en sus dos horas de actuación, derrochando profesionalidad y calidad musical por partes iguales, mediante un recital de techno hipnótico, pero sin dejar de lado las influencias de sonido de Detroit, siempre enfatizado por su mítica Roland 909, y llevado con una elegancia que pocos artistas la tienen. Y es que el norteamericano no conoce lo que es fallar.

    Las 6 de la mañana, llegaba el momento más ansiado del festival por parte de un servidor. Neopop nos brindaba una oportunidad que todo amante de la electrónica no podía dejar escapar. Vril y Voiski, dos de los productores que más están dando que hablar últimamente, se aliaban por una noche más bajo su seudónimo Vrilski. Juntos son la clara definición de sinergia. Unidos buscan el equilibrio perfecto entre contundencia y delicadez musical. Y si ya por separado son dos artistas infalibles, no podrás llegar a imaginarte la que pudieron liar juntos. Hicieron un repaso de lo más selectivo a sus principales temas, donde dejaron sonar tracks como "A Star in your Head" o "Uv", pero con una improvisada edición en directo, culminando con el "Mega Trance 2" para dejarnos asombrados por completo.

    La noche llegaba a su fin, y con el sol iluminando el festival hacía acto de presencia otro de los gruesos de la jornada. Ricardo Villalobos es todo un artista impredecible, que vino a causar furor mezclando sonidos singulares y dispares, sacando su lado más exquisito y refinado, pero sin dejar pasar los hits más punteros, entre los que no pudieron faltar el "Pick Up" de DJ Koze o "Muzik XPress" de X-press2. Exhibiéndose entre numerosos bailoteos y su buen hacer en cabina, se abría paso por medio de mezclas arriesgadas hasta dejarnos de piedra con el cántico revolucionario “Grândola, Vila Morena”. Nunca dejarás de sorprendernos Ricardo.

    Sin embargo, el cierre de telón definitivo a esta jornada, corrió a cargo del b2b que se marcaron Zadig y Marcellus. Dando de lleno con lo que pedía el cuerpo a esas horas de la mañana: zapatilla pura y dura. Compaginándose a la perfección y realizando una magnífica compenetración, para hacernos bailar de lo lindo hasta pasadas las 9 de la mañana, a base de  bombos recurrentes.

    Sábado

    La última jornada de Neopop empezaba a coger color con uno de los artistas idóneos para aquellos paladares más exquisitos. Dorisburg se encargó de hacer las delicias de todos aquellos que buscaban los sonidos más refinados del festival. Entrando en materia con un elegante directo, en el que cocinó canciones únicas, nutridas por un manjar de sonidos delicados y sofisticados que hicieron caer enamorado de su actuación.

    Otro sibarita a la hora de preparar sus actuaciones es Voiski. Hablamos de todo un referente en la electrónica internacional, que por sí en la anterior jornada nos quedamos con ganas de más, la organización ponía en bandeja el volver a disfrutar de él. Paulatinamente, fue cogiendo carrerilla para despegar en un auténtico viaje sonoro en el que sacó su lado más vanguardista, creando una versatilidad sonora irremplazable y pasando por todo su mejor material, gracias al que puso su sello de calidad. 

    Pero no queríamos perder detalle de lo que iba a acontecer en el Anti-Stage. Shawn O' Sullivan es todo un fenómeno en la electrónica modular, y más aún bajo su alias 400ppm. El artista cumplió de lleno con su cometido: atraparnos por completo en una atmósfera de retorcidos sonidos, con los que buscaba el lado más oculto del techno analógico. Un directo  para enmarcar, plenamente modular y caracterizado por los ritmos más vintages e improvisados.

    Cogiendo el testigo del artista anterior se encontraba Lewis Fautzi. Tenía dos horas por delante, jugaba en casa, y esto se vio reflejado en su atrevimiento y naturalidad a los platos. Sabía lo que el público pedía y así respondió. Un artista que fue capaz de tener 3 pistas levantadas y hacerlas sonar como una única pieza, cargada de techno elegante y sin precedentes. Cometiendo su papel de maravilla y dando paso a la actuación que marcó la noche del sábado.

    Otro de los platos fuertes de todo el festival era el preparado por Fjaak. Un jovén trio alemán que aterrizó en Neopop para ejercer todo un despliegue de potencia bruta, mediante un directo muy elaborado, en el que reflejaron su madurez musical alcanzada hasta ahora, a golpe del lado más clásico y underground del techno, y sin dejar escapar temas como "The Tube"  o "Don't Leave Me".

    Mientras el anterior grupo bajaba a saludar al público y hacerse fotos con ellos, Freddy K seguía poniendo la banda sonora en el Anti-Stage, a través de mezclas de vértigo y una increíble selección musical, en la que fue intercalando grandes joyas de EBM, electro y techno, con las que dio una majestuosa lección a los platos. A su vez, Kink se encontraba efectuando su divertido y dinámico directo. Experimentando sonidos al inicio de su actuación, hasta hacernos bailar de lo lindo a base de grandes temazos rompepistas como "Are You There", demostrando que la magia que es capaz de crear a través de una caja de ritmos, un mixer y numerosos pads, es excepcional e inigualable.

    Pero nuestra despedida del festival no podía ser otra que la pronunciada por uno de los grandes reclamos de la escena techno internacional. Dax J agitó la pista de baile como si del Huracán Katrina se tratase. Mediante 3 horazas de auténtico desprendimiento de adrenalina causado por techno industrial a altas revoluciones, en las que no dio tiempo a tomar ni un respiro. Reduciendo nuestras energías a cero, y así poner el broche de oro a esta edición de Neopop. 

    Una edición que acogió a más de 35.000 personas en sus 4 jornadas, provenientes de 50 países diferentes.

    ¡Hasta el año que viene Neopop!