• Techno como máximo exponente en el aniversario de Metro Dance Club

    Techno como máximo exponente en el aniversario de Metro Dance Club

    La primera jornada del 28 aniversario del chalé alicantino estuvo protagonizada por un showcase de Be As One. Por aquí te dejamos con nuestras impresiones

    Hace 28 años, en un rincón de Orihuela, concretamente en Bigastro, nacía Metro Dance Club. Un chalé que comenzó por ser una pieza clave en la zona levantina, y que a lo largo de todos sus años de vida se ha convertido en un pieza fundamental en el clubbing nacional, al que le ha aportado numerosas noches de ensueño. Gracias entre otras cosas a una propuesta artística que ha apostando por la electrónica nacional e internacional de calidad.

    Pero para este aniversario la organización quería traspasar todos los límites puestos hasta ahora, acogiendo en todas sus instalaciones 3 días de música ininterrumpida (7, 8 y 9 de junio), en las que recibiría más de 70 actuaciones.

    Para esta ocasión tan especial, la organización había vuelto a poner todo su empeño para ofrecernos un gran abanico de artistas, además de la oportunidad de disfrutar de una de las ofertas más interesantes y llamativas: Metro Lab. En este espacio,  desde bien entrada la tarde varios artistas presentaron ponencias y actuaciones de un carácter más arriesgado y experimental del que nos tiene acostumbrado Metro Dance Club en sus fiestas habituales. Destacando los directos de XOLS, que partió de sonidos atmosféricos y ambientales, hasta lograr adentrarse de lleno en un universo sonoro colmado por profundos bombos que se expandían por una línea de melodías excéntricas y atmósferas granulares, y Soviet Gym, el que ofreció todo un aluvión de armonías futuristas, envueltas por leads tranceros, combinadas con ritmos rápidos y potentes líneas de bajo. Hasta poner la guinda del pastel a este escenario Carrie Palmer, con un set plenamente ligado al house y el disco. De lo más bailable de este escenario.

    Entrada la media noche tocaba adentrase en la Dance Floor para recibir el grueso del cartel, que iría abanderado por el showcase del sello Be As One, donde el techno de alto octanaje iba a ser el encargado de sacudir los pilares de este espacio.

    El primer artista en desfilar por la alfombra roja de este escenario fue Vil. Resaltando con un estilo propio de lo más acertado, con el que comenzó a marcar los primeros compases de la noche, a través de un recital de techno profundo y expansivo que vino de perlas para servir como aperitivo. Nutrido por altas dosis de sonidos opacos y potentes, que seguían una línea de ritmos suculentos y llenos de melodías cortantes con las que daba a paso a Flug, presentando este último su reciente alias más personal: Linkan Ray.

    Este artista argentino afincado en Barcelona, se vio metido de lleno en la labor de empezar a subir los niveles de contundencia de la noche, consiguiéndolo de una manera expléndida. Gracias a un discurso repleto de melodías mentales e hipnóticas, acompañadas por una simetría compleja y sofisticada, que vino representada por tracks como el remix de Len Faki a “Ghosts of Cirklon” u otros de su propia cosecha como “Trip”. Terminando de sacar toda la vitalidad y el lado más riguroso del techno, hasta lograr poner a tono a una sala que se iba poblando más y más, llena de curiosidad por presenciar una de las actuaciones que iba a marcar este aniversario.

    Lady Starlight se mostraba en cabina escudada por numerosos secuenciadores, cajas de ritmos y sintetizadores con los que representó un directo "modular" para enmarcar. Caracterizado por un recital de techno analógico de sonidos improvisados, marcados por notables percusiones y secundado por cortantes de hit-hat que se iban abriendo paso por compases cada vez más energéticos. Demostrando un manejo y una soltura excepcional con el que no paró de subir paulatinamente los BPMs y elevar el nivel resonante entre desgarradores y electrificantes sonidos, perfectos para poner punto final a su actuación.

    Tras una fuerte ovación, era turno de dar paso al anfitrión de este showcase: Shlomi Aber. No era la primera vez que capitaneaba esta sala, y muestra de ello fue la facilidad con la que mantuvo al público en la palma de su mano durante toda su actuación. Mediante un techno elegante y bien marcado, fuertemente sostenido por piezas musicales de su sello Be As One, con el que mantuvo la pista de baile subida por las nubes hasta culminar los últimos minutos de su actuación acompañado por Flug a los mandos de la cabina, compenetrados a la perfección sirviendo ambos en bandeja un festín de techno de lo más elaborado y penetrante.

    Tocaba sacar a relucir toda la artillería pesada, era el momento de ponerse a disposición de otro de los platos fuertes de la noche. Shlømo se vio gratificado por el honor de cerrar el telón de este escenario, reflejando un desarrollo de sesión de sonidos descabellados, con el que ponía rumbo hacia un lado más agresivo que fue marcado por una notable subida de revoluciones, que propiciaron grandes oleadas de techno industrial marcado por potentes bombos distorsionados y melodías crudas, para terminar de sumergirnos en un baile descontrolado ocasionado por auténticas bombas de pistas de baile como el reciente "Phiom Enhah" con el que despedía su sesión.

    Mientras que la Living Room servía los sonidos más melódicos de la noche, que giraron en torno al house más dinámico y bailable. Comenzando por el madrileño Erick Navas y seguido por Carlos Cmix, uno de los artistas más reconocidos en el ámbito local, hasta llegar a culminar Animal Picnic, con el que tuvieron lugar los últimos bailes de la noche.

    Hablamos de un dúo emergente que poco a poco se está abriendo paso en la escena internacional, haciéndose con las cabinas de diferentes países y sacando referencias en sellos tan reconocidos como Diynamic o Suara. Viniendo como el anillo al dedo para poner punto y final a la primera jornada del 28 anivesario de Metro Dance Club, mediante una sesión muy cuidada y selecta cargada de aires de frescura que iban pronunciados por temas plenamente houseros.