• Dos años sin ti… Monegros Desert Festival​ [Actualización] Monegros Desert Festival 2017 no se celebrará

    Dos años sin ti… Monegros Desert Festival​ [Actualización] Monegros Desert Festival 2017 no se celebrará
    Foto: Vista aérea de Monegros Desert Festival

    Repasamos la trayectoria del festival aragonés, historia que finalmente terminó con un amargo 20º aniversario

    Ya escribía, hace ahora justamente dos años –con mucha tristeza por cierto– un artículo en el antiguo magazine www.urbandeejays.net de que ya nunca más asistiría a Monegros Desert Festival, su cambio en la política de contrataciones, reducción de presupuesto a la vista de todos y que ya me hacía viejete para soportar la dura rave del desierto (más de 30 horas sin dormir), eran motivos más que suficientes. Me perdí su último año, el 20º aniversario, el cual no salió como era de esperar, según las críticas vertidas por los asistentes, no es que fuese yo una especie de Nostradamus festivalero vaticinando la caída del imperial festival, pero me venía venir la que se avecinaba, había indicios más que suficientes de que aquella edición no iba a salir todo lo bien que esperaban los Arnau.

    Todo comenzó como una reunión de clientes habituales y amigos del que es considerado por muchos como la “Catedral del Techno” –que también atraviesa sus horas más bajas – Florida 135, corría el año 1994 de esto y la eclosión del clubbing andaba todavía muy lejos. La entrada fue gratuita y asistieron alrededor de 200 personas. Seguro que se lo pasaron de lujo. Al año siguiente, con un presupuesto más elevado y dándole más bombo publicitario consiguieron atraer en el desierto de Los Monegros la nada fácil cifra de 1.000 asistentes. En el año 1996 y tras haber cancelado a pocos días la edición de 1995, se presenta una propuesta mucho más ambiciosa, gracias a la llegada de Advanced Music (empresa que organiza Sónar) a la dirección del booking del festival y la primera gran ola de techno venido del continente y de Detroit– véase a Dave Clarke, Laurent Garnier, Carl Cox, Jeff Mills, François K entre otros– consiguen ofrecer un line up de lujo por aquellos tiempos.

    Pronto la bola comenzó a crecer y crecer y en pocas ediciones el festival ya era considerado como la ‘rave' más grande del país, fue aumentado al unísono con la escena clubbing europea y ya en sus primeros carteles aparecían los artistas de electrónica y en especial del género techno más demandados del continente en aquellos momentos. A finales de los 90 y principios de los 2000 Groove Parade ya era un gigante, todo un festival consolidado en territorio nacional que conseguía reunir en medio de la nada a más de 10.000 jóvenes que peregrinaban desde cualquier punto del país y de nuestra vecina Francia. El festival del desierto ya estaba listo para competir con el resto de gigantes del continente. The Groove Parade pasaba a llamarse Monegros Desert Festival, adoptando un nombre con más gancho comercial para atraer a más público internacional. Es con este nombre y sobre todo a partir de 2005 cuando el festival de los Arnau llega a su momento más álgido, a su cumbre, llegando a alcanzar los 42.000 asistentes en varias ediciones. Año tras año van pasando propuestas nunca antes visitas por España, artistas muy exclusivos y de los que es difícil de volver a ver en años, gente de la talla de Autechre, Thievery Corporation, el legendario dúo Deep Dish, Heiko Laux, Orbital, Underworld, Justice, Richard Bartz, sumándose a los citados artistas con más tirón mediático, donde podemos ensacar a los Hawtin, Jeff Mills, Carl Cox, Sven Vath, Dave Clarke o Laurent Garnier y compañía, que eran los que de verdad vendían entradas y garantizaban la sostenibilidad del festival. Eran tiempos en los que el festival era respetuoso con su propio ‘ecosistema'. Tampoco caían en el olvido los nacionales como Oscar Mulero, Angel Molina o el desaparecido Sideral, siendo indiscutibles año tras año. Estaban prácticamente asalariados. Enter Group apostó firmemente también – no nos olvidemos – por talentos emergentes como Marco Carola, Alexander Kowalski, Vitalic, Boys Noize o Paul Kalkbrenner, quienes a la postre le servirían para magnificar e internacionalizar más aún si cabe el festival. El Hip Hop siempre fue la "cara b" de Monegros y cada año es bien cierto decir que pegaban el golpe sobre la mesa, cerrando la contratación de algunos de los raperos más gordos de América. Cypress Hill o Snoop Dogg son sólo una muestra de ello.

    Ya en el 2011 se rompe la armonía de las anteriores ediciones por completo y la comunión monegrino (gentilicio del asistente al festival) y organización queda en entredicho por culpa de la contratación del show de David Guetta, siendo el galo uno de los principales 'headliners' de aquella edición. El descontento es tal, que Monegros sufre su primera crisis (incluida la 2.0) de la historia con miles de críticas negativas con este hecho. Y no les faltaba razón a los clientes, porque a mi parecer el festival no necesitaba este tipo de propuestas que desentonaban por completo. Esto volvería a repetirse. Pero en esta ocasión tres años después, en 2014 cuando anuncian contra todo pronostico a Steve Aoki, sin duda el mayor showman que ha parido la recién nacida escena EDM, que encabezaba el line up junto a Skrillex (otro de los grandes criticados de la escena), Carl Cox y Boys Noize.

    2014, desordenado y desastroso 20º aniversario

    20 años no se cumplen todos los días. En 2014 el festival cumplía dos décadas de vida y la cosa prometía y mucho, la verdad. Cuando confirmaron la presencia de Skrillex y Steve Aoki se levantó rápido el primer escándalo entre la comunidad de fieles. Tras estas confirmaciones, llegó una oleada de errores garrafales e incomprensibles por parte de la organización, desde equivocar a Dj Sneak con Dj Snake, confirmar a un artista que ni siquiera se llegó a contratar (así lo hizo saber a través de su cuenta de Twitter Feed Me), repetir los mismos monegrinos que el año anterior, algo que nunca había sucedido hasta la fecha, falta de abastecimiento en barras, pocas fuentes de agua potables en el recinto, mucha Guardia Civil, (incluso dentro del recinto), reducción de recinto y escenarios, misma decoración en el escenario elrow que el año anterior, equipo de producción muy desorganizado, largas esperas para cambiar monegrinos, 19 horas de festival cuando lo establecido eran 20 horas; incluso el ilusionante regalo a la entrada se esfumó junto, creemos a la ilusión de la mayoría de asistentes. Algo incompresible si tenemos en cuenta el buen hacer y la profesionalidad que habían demostrado con creces hasta entonces.

    2015, annus horribilis

    Pero cuando pensábamos que 2014 era su peor año de todos… llega 2015, año que pasará a la historia más negra de Monegros Desert Festival. La organización anunciaba en plenas Navidades de 2014 el cambio de nombre del festival, volviendo a sus ‘orígenes', volviéndose a llamar de nuevo Groove Parade, pero esta vez con un formato de duración de dos días, algo jamás pensado en un lugar tan inhóspito. El cartel era atractivo, muy del estilo de lo que se denomina ahora “underground”, que no viene a ser otra cosa que los artistas que están en auge en los clubs y festivales más prestigiosos del contiene. El caso es que con 15.000 entradas ya vendidas y a pocos meses de su celebración, éste se cancela ante el riesgo de obtener una sentencia negativa de un pleito que una minoría de la propiedad entabló contra la familia hace un par de años. Haciéndolo con prudencia y con honestidad empresarial aseguraba Juan Arnau en el comunicado que puedes leer aquí debajo.

    El colmo de los colmos, la mala suerte este año queda claro que se cebó con la empresa de la familia Arnau, la fuga de Monegros Desert Festival a Italia iba a terminar desafortunadamente en tragedia. El festival que llegó a celebrarse durante dos días en Old River Park, Nápoles, terminó finalizando 5 horas antes de lo previsto, debido a la muerte de un joven de 24 años que resultó asesinado en los aledaños del festival y éste cesó toda su actividad en señal de duelo y por motivos de orden público.

    Éste ha sido el repaso a su vibrante y gran historia, bien decir que con un final bastante amargo que nadie esperaba, pero para bien o para mal, desafortunadamente la historia es algo que no podemos cambiar ni inventar, hechos que han acontecido y que perdurarán en el tiempo. Lo que no podemos contar es el futuro, pero lo que si que podemos son desear las cosas, y deseamos desde luego que el festival tan pronto como sea posible a su organización regrese al circuito, circuito que nunca debió abandonar, lavar la imagen de estos últimos años y volver por la senda del éxito, ese que lo mantuvo durante más de una década al alza, porque quieras o no, con él, la escena electrónica española se veía seriamente fortalecida y beneficiada.

    ¡Esperamos tener pronto noticias de Monegros Desert Festival - Groove Parade!

    [Actualización] Monegros Desert Festival 2017 no se celebrará